Entre los aplausos espontáneos de algunos madrileños, así han sido recibidos en la capital los 500 tractores y más de 10.000 manifestantes -según los organizadores- que esta mañana han tomado el centro de Madrid para expresar la furia del sector agrícola, que si bien … se sustancia en una multitud de reclamaciones, como son la burocracia, las leyes verdes, la falta de relevo generacional o las ventas a pérdidas -muy recurrentes en el sector-, tiene como objetos principales el recorte de la Política Agrícola Común (PAC) que ha planteado la Comisión Europea para el próximo presupuesto (con vigencia de 2028 a 2034) y el acuerdo comercial entre la UE y los países del bloque Mercosur, que estos días está en el candelero porque Bruselas amenaza con aprobarlo provisionalmente ya a pesar de la oposición de algunos Estados.
«¡Madrid, escucha, el campo está en la lucha!», «¡Nuestro fin será tu hambre!»«¡Abajo la Agenda 2030» o unánime! «¡Fuera, fuera, fuera…!» al paso de la manifestación por el Congreso de los Diputados, han sido algunos de los lemas que han dominado una jornada de movilización agraria como no se recordaba en Madrid desde la llamada Revuelta Agrícola de finales de 2023, y que pone la guinda a un mes largo de tractoradas en todos los puntos de la geografía española.
Apenas despuntaba el día cuando los tractores han comenzado a irrumpir en los aledaños de la capital, organizados en cinco columnas que han ido recogiendo participantes prácticamente en todas las comunidades autónomas. Según explica a ABC un portavoz de la organización catalana Uniò de Pagesos, el viaje del grupo de Cataluña a Madrid ha sido una odisea que empezó ayer, cuando los tractores fueron transportados en camión hasta Guadalajara, para que, ya esta mañana, el convoy entero pudiera empezar a desfilar dirección Madrid. El destino era la Plaza de Colón, donde les esperaban millas de manifestantes llegados en autobús, de nuevo, desde distintos puntos de España.
Hacia las doce la protesta ha comenzado a avanzar hacia el Ministerio de Agricultura, aunque la salida se ha retrasado un poco, según ha denunciado Unión de Uniones, porque faltaba por llegar una de las columnas. «No nos movemos»espetó uno de los portavoces a la policía, a la vez que se quejaba de la «poca» presencia de la Guardia Civil en la carretera para asegurar que el convoy avanzara rápido. Por lo demás, el discurrir de la marcha a través del Paseo del Prado y Recoletos, con parada en el Congreso de los Diputados, ha sido fluido y pacífico.
Apuntan contra el PSOE, pero también el PP
Como ya se ha avanzado, este es el hito de un maratón de movilizaciones que comenzó el pasado nueve de enero, cuando el Consejo Europeo logró el ‘ok’ de Italia para desbloquear el pacto comercial con el bloque sudamericano. Desde entonces han pasado muchas cosas, como un voto en la Eurocámara para mandar el texto al Tribunal Superior de Justicia de la UE -para que valore si Bruselas tiene potestad para aprobarlo sin el sí de todos los Estados miembros- hasta un giro del Partido Popular, que en pleno ciclo electoral en Aragón, Andalucía y Castilla y León, ha endurecido su postura al afirmar que no dará su apoyo a la apertura del comercio si no se garantizan libres medidas de salvaguardia para los agricultores.
Visto que el Gobierno central es muy claro en su apoyo al acuerdo, y VOX -y otros partidos a la izquierda del PSOE-, en su oposición, hoy los populares han estado muy presentes tanto en los discursos de los líderes de las organizaciones agrarias como en las conversaciones entre los manifestantes. «El Partido Popular y el Partido Socialista tendrán que hacer lo que sus ciudadanos les pidamosporque para eso les hemos votado. Tenemos unos partidos políticos que no nos defienden», ha afirmado Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones. Preguntado por la renuncia de los de Feijóo a secundar el texto sin cláusulas de salvaguardia, Cortés ha asegurado que no es suficiente, dado que esas cláusulas «no protegen» al campo, a la vez que les ha instalado a adoptar una posición más firme.
Convocaban la protesta este sindicato y Unaspi, mientras que Asaja, Coag y UPA declinaron participar, en una división que corresponde más a diferencias de criterio dentro del sindicalismo agrícola que a una divergencia de opiniones. «Creo que todos estamos de acuerdo en que este acuerdo de Mercosur no es un buen acuerdo comercial», ha dicho Cortés, antes de lamentar la ausencia del resto de las organizaciones sectoriales.
Advertencia a los urbanitas
«Si vamos a comprar un filete de ternera, sabemos que ese filete es sano, pero a partir del año que viene, ese filete de ternera podrá estar hormonalado
luis cortés
Coordinador general de Unión de Uniones
Los motivos de la protesta son de sobra conocidos. En lo que se refiere al pacto con Mercosur, los agricultores temen que abra la puerta a una competencia que consideran desleal por no estar sometida a los mismos controles que imperan en la UE -y de los que tan a menudo se queja el sector, por excesivos«. Cortés lo ha resumido así: »Ojito, un llamamiento a los consumidores. Si vamos a comprar un filete de ternera, sabemos que ese filete es sano, pero a partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonalado«.
En la misma línea, Miguel Ángel Aguilera, presidente de Unaspi, ha asegurado que el pacto con Mercosur será «la puntilla» del sector, a la vez que ha insistido en una opinión que hoy compartían muchos de los manifestantes. «Hacer saber a los ciudadanos que hoy estamos en la capital de España porque les incumbe esto directamente», ha advertido Aguilera, en referencia a la amenaza para la salud de los consumidores -según los agricultores- que supondría la entrada de más producto sudamericano.
