El periódico El País ha publicado un reportaje en el que una decena de autores denuncia a la editorial Dolmen, especializado en libros de gráficas, por impagos de millas de euros e incumplimientos de contrato. Entre los denunciantes están los autores del cómic. nadieuna novela gráfica sobre los que no sobrevivieron al salto de la valla de Melilla en 2022.
Diez fuentes contactadas por El Paísentre autores, proveedores y extrabajadores de la empresa, han descrito hechos parecidos a los que cuentan Sergio Illescas y Mario-Paul Martínez, autores de Los nadie: Dolmen no respetó el contrato ni los plazos de pagos y sacó una segunda edición con “errores graves”, entre otros incumplimientos de promesas y aspectos contractuales.
Se trata de autores que han reeditado, incluso, sus libros con Dolmen, pero solo han percibido los regalías de la primera edición o no saben de los libros que han vendido, solo que la editorial publica mucho, según consta por los códigos ISBN (una especie de DNI de los libros obligados al ser publicado). El periódico ha hablado con el responsable de la redacción, Vicente García, afincada en Baleares.
“Es cierto que hemos sido reactivos, cuando a alguien por lo que sea no se le han mandado los informes de ventas. Y tendríamos que ser activos. Durante mucho tiempo él llevó la empresa yo solono he sido capaz de delegar. Dolmen es una compañía familiar. Hay gente que se cree que es una megacorporación”, sostiene García.
Esos ISBN son imprescindibles para poder recibir ayudas públicas. Entre 2022 y 2025, Dolmen ―cuyo nombre oficial ahora es Plan B Publicaciones, aunque sigue empleando la vieja marca― recibió más de 460.000 euros de subvenciones, emitidas por Baleares, el Consejo Insular de Mallorca y el Ministerio de Cultura, como consta en la web del Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas.
Las cuentas de Plan B Publicaciones en el registro mercantil muestran que facturó 1,4 millones y logró un beneficio neto de 28.810 euros en 2024, último dato disponible, información El País.
Vicente García matiza la información: “Las ventas en general son las que son. Se suma una delicada situación del sector. Desde hace un par de años estamos en modo supervivencia.. Cualquier otro hubiera cerrado hace tiempo. Con cualquier posible beneficio se están pagando deudas atrasadas. Se nos ha ido de las manos, la empresa creció por encima de ser manejable. No se puede seguir llevando como familiar, al menos a nivel informático”, dice García.
