La Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido ha prohibido que Disney continúe transmitiendo un anuncio promocional de la película «Depredador: Tierras baldías» que incluía la imagen de un cuerpo sintético cercenado (foto arriba), considerando que el material podría causar temor o angustia en menores de edad.
El organismo regulador, que recibió únicamente dos denuncias formales sobre el contenido publicitario, dictaminó que aunque la imagen aparecía en la pantalla durante menos de dos segundos, su representación resultaba inadecuada para audiencias jóvenes. La imagen en cuestión muestra a un personaje denominado Dek —interpretado por Dimitrius Schuster-Koloamatangi— sosteniendo la mitad superior del cuerpo de un ser sintético llamado Thia, personaje interpretado por Elle Fanning.
Es relevante notar que «Predator: Badlands» posee una clasificación de PG-13 en Estados Unidos y PG-12 en el Reino Unido, con la especificación en el país europeo de «violencia moderada, amenaza y detalles de lesiones». Significativamente, la película no contiene sangre humana visible en ninguna de sus escenas.
Disney argumentó que el material que provocó preocupación no representaba un personaje humano, sino un «sintetizador» o entidad cibernética. Sin embargo, la Autoridad de Normas Publicitarias rechazó este argumento, señalando que «aunque reconocemos el comentario del estudio de que la figura más pequeña no es efectivamente un ser humano sino un sintetizador, consideramos que esta circunstancia no era claramente evidente en el anuncio, y que la figura podría ser interpretada como un personaje humano. Además, consideramos que la representación realista del torso cercenado y de la columna vertebral expuesta resulta sangrienta y probablemente perturbadora para menores».
Un portavoz de Disney respondió al fallo declarando: «Reconocemos el dictamen de la ASA. Tomamos nuestras responsabilidades hacia las audiencias muy seriamente y nos esforzamos por trabajar estrechamente con asociados para cumplir con los estándares requeridos».
En términos prácticos, las consecuencias de esta prohibición resultan limitadas. La película fue retirada de salas cinematográficas hace semanas y actualmente promueve su lanzamiento para consumo doméstico, que incluye disponibilidad en plataformas digitales desde el 12 de febrero, transmisión en Hulu y Disney+ el mismo día, además de lanzamiento físico en Blu-ray, 4K y DVD para el 17 de febrero.
Disney puede continuar promocionando el material cinematográfico utilizando diferentes imágenes publicitarias que no incluyan el contenido problemático. Los analistas sugieren que la decisión regulatoria, aunque técnicamente válida, refleja cierto grado de sensibilidad excesiva, considerando que la propia película contiene elementos visuales potencialmente más perturbadores que una imagen estática de dos segundos de duración.
