Las dos grandes eléctricas españolas, Iberdrola y Endesallevan desde el pasado mes de mayo asegurando que ellas no han tenido nada que ver en el apagón de abril, y que toda la responsabilidad debe recaer sobre Red Eléctrica, el operador del sistema. … La última escenificación ha llegado este jueves cuando sus dos máximos directivos en España han comparado en el Senado.
El consejero delegado de Endesa, José Bogasy el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Taglehan comparado en la comisión de investigación del pago en el Senado. Como era de esperar no ha habido ninguna sorpresa en sus intervenciones, y han sostenido que el origen del apagón fue que Red Eléctrica programó un número reducido de grupos con capacidad de gestión dinámica de la tensión; es decir, que había pocas centrales tradicionales (gas, nuclear o hidráulica).
Esta intervención llega después de que ya hayan pasado por el Senado diversos directivos de Red Eléctrica que, en sentido cruzado, sostienen que el problema surgió porque las eléctricas no estaban disponibles cuando se solicitó su presencia. De hecho, más de nueve meses después, y con diversos informes publicados, cada cual defiende su tesis de quién fue el responsable.
Aunque las eléctricas lo tienen muy claro. El CEO de Endesa tacha la programación de Red Eléctrica ese día de «situación de riesgo», y sostiene que había habido muchos avisos con la tensión a lo largo de 2025 con escenarios parecidos. En cuanto al día del apagón, ha asegurado que «desde las 9.00 horas de la mañana había muestras claras de inestabilidad» y que su compañía lo comunicó al operador del sistema antes de las 11.00 horas. «No le dio la importancia que tenía», ha sentenciado.
Por su parte, Ruiz-Tagle ha asegurado que «hay una sola causa» del apagón, «un error de planificación el 28 de abril». En este sentido, señala que «la función más importante que tiene Red Eléctrica es garantizar la seguridad de suministro a toda España, todos los días y todas las horas». Este ha sido uno de los mantras del propio presidente de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, que en más de una ocasión ha insistido en que «el operador del sistema es la responsable de mantener las luces encendidas».
Bajo este escenario, Tagle ha sostenido que «la causa del apagón fue un error de planificación que impide que existan medios síncronos para controlar la tensión» y matiza que «la propia Red Eléctrica sabe que las energías renovables exigen un mayor esfuerzo no solo en el control de tensión sino también en los niveles de amortiguamiento».
Relato del apagón
El CEO de Endesa ha reconstruido lo sucedido, y ha explicado que «las oscilaciones de frecuencia imprevistas», una de ellas con origen en una central fotovoltaica de Badajoz y otra en la interconexión con Francia, que según asegura Bogas, Red Eléctrica «corrigió muy rápido». El problema fue, para Bogas, que al corregir esas alteraciones «se produjo una reducción sustancial de las herramientas para controlar la tensión cuando ya había poca generación síncrona». Ante esta situación «se dejó al sistema en una situación de debilidad extrema».
Tras pasar por el Senado los directivos de Red Eléctrica, incluida Beatriz Corredor, ha sido el turno para las dos principales energéticas
A este respecto, indicó que los cambios realizados por Red Eléctrica para controlar esas alteraciones equivaldrían a la retirada de 20 ciclos combinados de gas cuando ese día solo había seis operando. En cuanto a la posible desconexión irregular de hasta 12 centrales de generación convencional, Bogas sostiene que «con los datos que tenemos disponibles, todas las centrales de Endesa cumplieron rigurosamente las normas de seguridad y no se dispararon hasta que se superó el umbral».
Sobre la fase previa, Tagle ha indicado que «ese día fue un día particularmente tenso en el sector desde la medianoche anterior», que ha mantenido que las compañías trasladaron multitud de advertencias a Red Eléctrica antes de las 12.00 horas.
Por último, ha asegurado que los problemas de control de tensión se «venían produciendo desde hace muchos años» en primavera y otoño y que hubo «evidencias de problemas de tensión» de forma reiterada desde el inicio de 2025. «No puede pasar que todas las primaveras y otoños me pasen lo mismo», lamenta.
