Usuarios de transporte publico en la Ciudad de México mano alerta de constantes robos a bordo de las diferentes rutas de RTP que circula sobre Eje Central, así como del Metrobús y otras rutas de transporte en diversos puntos de la capital del país. El modus operandi prácticamente es el mismo en todos, pues prácticamente un grupo de personas te emboscan para despojarte del celular o de la cartera.
Los Ladrones operan de manera coordinada.no van solos, roban en grupo con la finalidad de confundir a la víctima. Ricardo conversó con El Heraldo de México para contarnos su experiencia, pues no sólo le quitaron su celular, sino que días después pretendieron estafarlo haciéndole creer que habían recuperado su celular pero necesitaban sus claves de acceso para poder bloquearlo.
Así operan los ladrones de celulares en transporte público.
Ricardo se subió al RTP en la estación Tres Culturas, su destino era Reforma. Narra que al subirse vio que había lugar frente a dos jóvenes, se sentó y notó que a lo largo del trayecto lo veían con insistencia. Luego de un rato sacó su celular, un iPhone 16, que actualmente tiene un valor comercial de hasta 15.000 pesos. No le dio importancia a que lo observaban y seguían en lo suyo, pero las miradas eran persistentes, cree que fue ahí cuando lo “ficharon”.
Era un blanco fácil, iba solo, aparentemente distraído. Momentos después sentí que una persona se paró a su lado, lo empujaba de manera insistente. Lo incomodó tanto que mejor guardó su celular y se levantó. Estaba cerca de llegar a su destino, por lo que decidió seguir de pie. Se levantó del asiento, caminó hacia la puerta, metió su celular en el bolsillo de una chamarra con cierre, Creyó que así estaría seguro.
En el trajín del RTP lo aventaban y de vez en vez sentí que bajaban el cierre de su chamarra, justo en el bolsillo donde llevaba el celular, pero él volvió a subirloasegurando su propiedad. Ya cerca de su destino se aproximó a la puerta, entonces recuerda que dos personas, hombres uno joven y otro mayor le cerraron el paso impidiendo que quedara justo al frente de la puerta. En ese momento no lo pareció relevante, pues sabe que el transporte se satura y lo vio normal.
Sin embargo al poco tiempo dos personas más se aproximaron, lo encerraron, dejándolo inmóvil, no podía moverse para verificar que su celular seguía en el lugar donde lo guardaba. En cuestión de segundos antes de que se abra la puerta, vio una mano que pasaba por encima de él con su teléfonoal voltear para querer reclamar no había a quien, pues la gente lo empezó a empujar hacia fuera.
Los ladrones que operan en conjunto pasaron de mano en mano su celular hasta que le perdi la vista. No había nada qué hacer, había sido víctima de un robo bien orquestado, donde al menos seis personas participaron, todos estaban coludidos y sabían perfectamente bien cómo actuar. Reconoce que todo pasó tan rápido que fue imposible anticiparse. Este tipo de robo es común, pues se han hecho reportes en redes sociales del mismo modus operandi en otras unidades de transporte público, todos con la misma particularidad un grupo de personas que trabajan juntas.
Tras robo de celular intentaron extorsionarlo
Ricardo reportó de inmediato su celular, lo bloqueó a distancia y durante un par de días siguió su ubicación. Lo tenían cerca de la Plaza de la Computación, un lugar donde se sabe que se ven celulares robados. Luego se movió hacia detrás de la Catedral, estuvo por diversas zonas del Centro Histórico hasta que le perdió el rastro.
Al hacer el reporte telefónico con la compañía le dijeron que no había posibilidad de que usaran su equipo, no podrían liberarlo así que tampoco venderlo. Resignado ante el robo perdió la esperanza de recuperarlo, hasta un par de días después cuando recibió una llamada telefónica.
Una supuesta empleada de Apple lo contactó para decirle que habían localizado su equipo en un empeño, y que al verificar dieron con que era de su propiedad, pero necesitan acceder al equipo para poder bloquearlo y devolverlo. Confundido y en un momento de distracción proporcionó su información. Todo era un montaje, buscaban acceder a su información personal, cuentas bancarias, de correo electrónico, todo lo que les permitiera robarle.
Tras la llamada, se dio cuenta que había sido víctima de una estafa. De inmediato cambió sus contraseñas con la esperanza de que no fuera muy tarde. Hasta ese momento se dio cuenta que no le iban a devolver el celularque lo que buscaban era vulnerar su información personal. Creyó que al cambiar las contraseñas todo había terminado, sin embargo horas después, la falsa trabajadora se volvió a comunicar para solicitar nuevamente sus claves de acceso, pues no habían podido acceder.
Ricardo tuvo suerte, no pudo robarle su información personal ni acceder a sus cuentas bancarias. Aunque dejó su testimonio para esta nota, pide que su identidad de mantenga reservada y hace un llamado para extremar cuidado al viajar en transporte público, pero sobre todo en no brindar ningún tipo de dato personal al recibir una llamada telefónica.
