Ante la lenta degradación de la democracia Deberíamos recordar la fábula de la rana: en una olla de agua hirviendo cayó la rana y saltó al instante para salvar la vida. Otro día cayó en una olla de agua fría que se calentaba a fuego lento, se fue acostumbrando y amodorrando con el agua cada vez más caliente, hasta que el agua hirviendo la mató.
El paso de la democracia a la tirania solía ser traumático, empezaba con revueltas popularesrepresión con muertos y heridos, caos y violencia hasta que un jefe militar valentón tomaba el poder y metía en la cárcel a los políticos demócratas que no se habían escondido en los rincones.
Ahora se utiliza el método de la rana que es más sutil. Se comienza con la polarización que convierte al adversario en enemigo, sigue el control de los poderes del Estado, el dominio de los órganos de control, la censura a los medios de comunicacion. Todo en nombre del amor al pueblo, la gobernabilidadla eficacia, la ley y el orden.
La polarización la vivimos desde hace tiempo, este país no es más que la confrontación Noboísmo-correísmo. Esta semana hemos sido testigos de dos maniobras demoledoras para la democracia: la toma del consejo de la judicatura y la censura a los medios en el Ministerio de Defensa; Sorprendentemente, todos siguen indolentes como la rana en agua tibia.
El gobierno ha vuelto a utilizar el Ministerio del Trabajo para poner un impedimento ficticio que descalifique a la subrogante en el Consejo de la Judicatura. En su lugar está un economista que no es delegado de la Corte Nacional. Los fallos de la Corte Constitucional y las instancias internacionales llegarán muy tarde.
el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ha emitido un reglamento que acepta la libertad de expresión y es contrario a la Constitución ya los convenios internacionales. Tres solemnes parámetros para censurar la informacion indeseable. Conviene pensar hacia dónde van los caminos que andamos para saltar a tiempo de la olla.
