Rafael Yuste y Abelpresidente interino del Barça después de iniciarse el proceso electoral en el club azulgrana, es quien firma una carta de siete paginas dirigida a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en que expresa no solo su descontento por los arbitrajes sufridos en los últimos tiempos por el primer equipo masculino azulgrana (también el femenino), sino la necesidad de establecer un “reglamento de conducta” que posibilite castigos concretos y públicos para los miembros del colectivo arbitral, más allá de esas “neveras” con que la RFEF esconde a los colegiados cuando entienden que no han hecho algo bien.
EL PERIÓDICO ha tenido acceso a esa carta remitida a Rafael Louzanpresidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), francisco sotopresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), Eduardo Prietoresponsable del VAR, y Jordi Aparisídirector de asesoría jurídica, y en que Rafa Yuste, en representación del Barça, acompaña sus protestas con múltiples imágenes y ejemplos que sustentan la queja formal. “Jugadas que han afectado muy negativamente a nuestro club y que, en lances similares o idénticos, se han señalado de manera diferente”, indica el club azulgrana, que comenzó a valorar la necesidad del escrito tras el 4-0 encajado el pasado jueves en la ida de las semifinales de la Copa del Rey frente al Atlético en el Metropolitano. Aquella noche, a Pau Cubarsi le anularon un gol por fuera de juego después que desde la sala VOR, después de cerca de ocho minutos de revisión, tuvieran que tirar una línea a mano para detectar un fuera de juego de Lewandowski que no pudo acreditar el sistema de fuera de juego automático. “El sistema generó un fallo en la modelización de jugadores a través de los esqueletos, al detectar una situación de mucha densidad de jugadores”, se excusó el CTA.
El árbitro Martínez Munuera, durante el último Atlético-Barça. / Juanjo Martín / EFE
El Barça matiza que su intención no es la de “cuestionar la profesionalidad de los árbitros”, pero sí “la revisión urgente de los criterios para garantizar la uniformidad en las decisiones arbitrales, la igualdad de trato entre clubes, y la credibilidad y el prestigio de las competiciones organizadas por la RFEF”.
transparencia
Así, el club azulgrana pide concretamente la implementación “inmediata” de medidas de transparencia, como que se hagan públicos todos los audios del VAR, y no solo cuando el árbitro principal va a revisar acciones al monitor.
Pero donde más insiste el Barcelona es en la creación “de un código o reglamento disciplinario para los árbitros”. En la entidad azulgrana no entienden la inmunidad de la que gozan algunos colegiados ante algunos errores. “No es lógico”defienden en el Barça.
“Entendemos conveniente enviar nuestra más contundente protesta y hacerte partícipe de nuestra más profunda preocupación”, escribe Yuste a sus interlocutores federativos, acompañando su carta de varias acciones, a su entender, mal arbitradas.
Por ejemplo, habla el Barça de falta de coherencia al comparar la acción que supuso la expulsión de Frenkie de Jong tras una patada a Mbappé en la pasada final de la Supercopa de España con otra de Giuliano Simeone a Balde en el último encuentro de Copa contra el Atlético. También apuntan desde el bando barcelonista que el VAR sí pidiera al árbitro que revisara la falta de Eric García que supuso su expulsión en el Metropolitano.
Errores “flagrantes”
Habla también el Barça de “incoherencia” en la interpretación de las manos dentro del área. Para ello recuerda una mano de Tchouaméni en el clásico de Montjuïc de la temporada pasada (acción ni revisada ni penalizada) y la compara con otra de Balde en el Levante-Barcelona del pasado mes de agosto, en que sí fue castigada después de que el mismo árbitro, hernandez hernandezfuera advertido por el VAR. “Es difícil de comprender cuando se trata del mismo colegiado”apunta el club azulgrana.
Aunque el Barcelona ha considerado que, ahora sí, es el momento de decir ‘basta’ ante “la acumulación de errores arbitrales flagrantes a lo largo de la presente temporada” y que entienden que tiene que ver con “un patrón”. O, si acaso, con la correcta aplicación de una tecnología no exenta de fallos, como el que ocurrió en el último partido frente al Atlético. Además del gol anulado a Cubarsí, el Barça muestra los tantos negados en Anoeta a Lewandowski (temporada 24-25) y Lamine Yamal (este curso) por partes milimétricas de la bota.
El Barcelona, mientras guarda el avance judicial del caso Negreira, dice vivir en un clima de «inseguridad». Y pone también sobre el tapete al equipo femenino. Así, compara la acción con la que su jugadora Kika Nazareth fue expulsada con roja directa en las semifinales de la Supercopa de España contra el Athletic, con el codazo que sufrió Ona Batlle en el último clásico de cuartos de la Copa de la Reina frente al Real Madrid y que fue castigado solo con una tarjeta amarilla para la madridista Irune Dorado.

Irune Dorado propina un codazo a Ona Batlle. / TV3
Rafa Yuste, que será el presidente interino del Barça hasta que el vencedor de los próximos comicios del 15 de marzo tome posesión (1 de julio), ha complementado así las quejas publicadas esta semana por Juan Laporta en sus redes sociales. Es un buen momento para ello, con Florentino Pérezpresidente del Real Madrid, cada vez más debilitado y expuesto en las instituciones futbolísticas, y un proceso electoral de por medio propicio para agitar banderas.
Suscríbete para seguir leyendo
