Si usaste Windows a principios de los 2000, seguro recuerdas Windows XP. Era rápido y estable, sobre todo tras la actualización SP2, que le dio un aire completamente nuevo y necesario. Antes de eso, el sistema era un coladero de virus y fallos de seguridad. Seguro que esto se suena si hablamos de 2025.
Ahora, más de veinte años después, Microsoft repite patrón con Windows 11: lanzar funciones a toda velocidad sin arreglar los problemas de fondo.
Este sistema operativo, que reemplaza al amado Windows 10, viene con inteligencia artificial, Copilot y cientos de novedades que podrían ser útiles, si lo básico no fuese un auténtico desastre.
Dave Plummer, exdesarrollador de Microsoft y creador del famoso Administrador de Tareas, opina que hay que cortar por lo sano. Plummer trabajó en varias versiones de Windows, ayudó a integrar compatibilidad con archivos ZIP y adaptó el juego Space Cadet Pinball. Para él, “se acabó la IA, se acabaron las funciones, solo correcciones”.
“Microsoft necesita un momento XP SP2”, dice Plummer. Explica que en Windows XP, la aparición del gusano Blaster obligó a la compañía a dejar de lado nuevas funciones y centrado en seguridad y estabilidad. Según él, algo parecido haría que Windows 11 funcionara mejor y fuera más útil para los usuarios.
¿Por qué un ‘Service Pack’ podría salvar Windows 11?
De forma simple, Naciones Unidas Paquete de servicios es básicamente una gran actualización que no añade nuevas funciones, sino que arregla lo que ya existe. Puede venir con mejoras de seguridad, corrección de errores y mejoras del rendimiento. Para XP, el SP2 fue lo que permitió un cambio total.
En el caso de Windows 11, una enorme cantidad de usuarios reportan errores de inicio, incompatibilidades con hardware antiguo y bloqueos sin entender los motivos. La integración de IA y funciones como Copilot no siempre funciona bien y, en equipos menos potentes, puede incluso ralentizar el sistema.
El problema no es solo que existen fallos, sino que llevan algunos meses en activo, sin solución, y aparecen tras actualizaciones oficiales que afectan justo a las partes que se usan todos los días.
Naciones Unidas Paquete de servicios Podría centrarse en todos estos y otros tantos puntos, dejando de lado nuevas funciones. Es hora de dedicar recursos a lo que de verdad importa.
Plummer comenta que Microsoft debe resistirse a la tentación de añadir más y más novedades sin mejorar o arreglar lo básico. “Con cada actualización surge un nuevo error o algo que se rompe. Esto no es sostenible”, comenta. Para esto, toca echar el freno.
“Si Windows 11 quiere ser relevante y confiable, necesita algo similar. Menos funciones, más correcciones”, añade.
Con todo esto, y mientras llega un parche que lo arregla todo de verdad, muchos usuarios están optando por bloquear las actualizaciones automáticasvolver a versiones anteriores o asumir directamente los fallos como parte del día a día.
