Tendrá el Benfica que buscar la remontada en el Bernabéu, sin Mourinho en el banquillo tras ser expulsado, después de la victoria del Real Madrid en Da Luz, en un partido marcado por los supuestos insultos racistas de Prestianni a Vinícius. No quiero mojarse el técnico portugués.que acusó al brasileño de “meterse con 60.000 personas” al celebrar el gol del triunfo y señalado al árbitro: “Tenía un papel que decía que Tchouaméni, Carreras y Huijsen no podían ver la amarilla”.
“¿Arrepentido de qué? Yo he hablado con los dos, Vinícius me dice una cosa y Prestianni me dice otra. Yo no quiero ser rojo y no quiero decir que al 100% creo solo a Prestianni, pero no puedo ser blanco y decir que lo que Vinícius me ha dicho es la verdad. No puedo, no lo sé”, expresó, en declaraciones a Movistar+, tras la conclusión del partido.
Respecto al choque, el luso reconoció que, con el gol, “se acabó el partido” para Las Águilas. “La única cosa que sé es que hasta el gol es un gran partido, con un Benfica que ha entrado muy bien y con un Madrid fortísimo que después ha cambiado el partido a partir del minuto 30-35. Vinícius marca un gol que solo Vinícius o Mbappé pueden marcar”, indicó.
Y demostró una provocación el festejo de Vinícius: “Después tiene que ir a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio”, dijo. “¿En cuántos estadios ha pasado esto? Es un jugador de otro mundo, me encanta, pero marcas un gol como este… Sale a los hombros de sus compañeros. Ahí se acabó el partido”.
Mourinho también estaba claro sobre la actuación del árbitroque, a su juicio, no quiso amonestar a varios jugadores madridistas que estaban apercibidos de cara a la vuelta.
“Me expulsan porque dije una cosa muy obvia. El árbitro tenía un papel que decía que Tchouaméni, Carreras y Huijsen no pueden ver la amarilla.. No ha querido dársela a Carreras y no ha querido dársela a Tchouaméni”, aseguró. “Yo solo le he dicho esto al árbitro porque tengo 1.400 partidos con el culito en el banquillo. Él sabía perfectamente a quién se la podía dar ya quién no se la podía dar. Al final, se la da a uno que la podía ver. Sabemos cómo funciona la cosa”
Aun así, el luso reconoció que “el Madrid ha merecido la victoria, ha sido más fuerte”, y valoró no poder sentarse en el banquillo del Bernabéu, a donde regresará 13 años después: “No me sentaré en el banquillo, no puedo ir al vestuario, no me puedo comunicar con el equipo. Es difícil para mí. Pero ahí están mis compañeros, mis asistentes, que harán su trabajo”.
