Nueve mujeres mantienen una huelga de hambre frente al comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB)Zona 7, en Caracas, debilitadas tras más de 72 horas sin ingerir alimentos y exhibiendo signos evidentes de deterioro físico.
La protesta, que comenzó el sábado como un acto desesperado para exigir la liberación de presos políticos, ya sufrió su primer incidente grave: una de las diez participantes originales. fue trasladada a un hospital lunes este tras sufrir una fuerte descompensación, afirmaron activistas que acompañaron la protesta.
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“Libertad para todos”, dice una gran pancarta a las afueras del comando de la Policía. Allí aún quedan presos cuyos familiares acampan desde mediados de enero a unos metros del lugar.
No ha habido suficiente atención médica, pero las mujeres aseguran que seguirán resistiendo hasta que se cumpla la promesa del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien el 8 de enero aseguró que “un gran número” de detenidos por razones políticas saldría en libertad.
La mujer que se descompensó y tuvo que ser trasladada a un centro de salud en taxi, debido a que no había ambulancias disponibles, a pesar de que en Venezuela está garantizado el derecho a la protesta.
Familiares en huelga de hambre. Foto:AFP
“La indiferencia y la falta de respuestas del Estado continúan poniendo en grave riesgo la vida y la integridad de estos familiares y de los presos políticos que también se mantienen en huelga de hambre”, escribió en X el Comité por la Libertad de los Presos Políticos.
El comité también denunció que los funcionarios policiales que custodiaban el lugar impidieron la aplicación de sueros a las mujeres que se encuentran en protesta.
Según la organización Foro Penal, aún quedan al menos 600 presos políticos en el país. Hasta ahora solo se han podido confirmar 444 excarcelaciones.
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Las cifras varían según las diferentes organizaciones, debido a que hay casos que nunca fueron registrados por temor a hacerlos públicos. “Estamos viendo un fenómeno de nuevas denuncias, casos de los que nadie tenía conocimiento”dijo a EL TIEMPO Óscar Murillo, coordinador de la ONG Provea.
Murillo insistió en que el miedo a las represalias era tan grande que, antes del 3 de enero, muchos preferían callar y no decir que sus familiares estaban presos.
Huelga de hambre bajo el sol
Los familiares en huelga de hambre se mantienen bajo sombrillas y sobre colchonetas. El calor arrecia, pero intenta mantenerse en calma y no conversar para ahorrar energías. Detrás de ellos, los policías forman un cordón para evitar cualquier acercamiento a la puerta de la prisión.
Una de las huelguistas es Sandra Rosales, esposa del oficial en jefe Dionis Quintero, detenida el 19 de noviembre de 2025. Llegó a Zona 7 el 17 de enero y desde entonces se ha mantenido en el lugar.
También la acompaña Jessy Orozco, hija del exdiputado Fernando Orozco. Desde que fue apresado a finales del año pasado, no ha tenido contacto con su familia.
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Según el chavismo, en la Zona 7 hubo 17 excarcelaciones el sábado, pero desde entonces no ha habido más.
Esta huelga ocurre en medio de la discusión de un proyecto de ley de amnistía, el cual fue aprobado en primera instancia por el Parlamento venezolano. Está previsto que este jueves continúe el debate y su posible aprobación.
Diferentes organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación porque, si bien es un paso importante, la ley deja por fuera casos emblemáticos, por lo que un buen número de presos políticos seguiría en las cárceles.
ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN – Corresponsal de EL TIEMPO – Caracas
