Habla mucho con Dios. Reza. Agradece cada día. «La vida es un regalo o, mejor dicho, un préstamo. Y yo creo que dios nos la ha prestado por un tiempo. Él verá cuándo nos la quita». Así habló Andrés Roca Rey durante una … entrevista con ABC el pasado año en su finca sevillana. Hombre de fe, reza a la Virgen de la Estrella cuando hace el paseíllo en la Maestranza. Y su mamá, Mercedes, reza a la Guadalupana para que bendiga a su ‘arete’.
Junto a sus padres, la figura peruana ha visitado este miércoles de ceniza el Vaticano. Y allí, en un encuentro de paz y armonía, de fe, Roca Rey ha entregado al Papa León XIV un capote de paseo con un simbolismo especial: la imagen del Señor de los Milagros de su Lima natal. Una joya, pura artesanía de la maestra Nati, de tono noche y cargada de oro. Un capote que sentimentalmente significa mucho para el torero y que desde este 18 de febrero ya está bendecido por el Santo Padre. En sus manos, lo que para el torero suponía «un honor y un orgullo» como «símbolo de fe, tradición y unión entre culturas».
Durante la audiencia, el diestro explicó su deseo de entregar este capote para que el Vaticano y el Santo Padre conservaran un recuerdo del mundo del toro, solicitando además una oración y bendición para todos los taurinos, especialmente para aquellos que arriesgan su vida en el ruedo. Asimismo, agradeció el cálido recibo recibido.
Roca Rey tenía la ilusión de entregar esta pieza al Papa, que tanta relación tiene con Perú, el país donde fue obispo y donde obtuvo la nacionalidad. Se da la circunstancia de que el Pontífice está programando una visita a tierras peruanas para noviembre o diciembre. Será el primero de sus viajes a América, precisamente en el país donde se desarrolló gran parte de su vida pastoral.
La imagen del Señor de los Milagros en el capote de paseo de Roca Rey.
(ABECEDARIO)
«El Papa desea visitar el Perú porque ama Perú y tiene una gran gratitud con el país», señaló el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Carlos García, a principios de febrero. ¿Quién sabe si su visita podría coincidir con la Feria del Señor de los Milagros de Lima, una feria al alza bajo la batuta del empresario Tito Fernández y gracias al gesto de Roca Rey con seis toros para celebrar su décimo aniversario de alternativa ya cuyo reclamo se llenó a reventar el bello coso de Acho.
Admiración del cura torero
Son muchos los ‘ángeles’ que tiene Roca Rey, que ya conoce al Papa y que cuenta también con la bendición del cura torero, el padre Víctor Carrasco, el sacerdote que torea con sotana y profesa su fe por Dios y el toro. Y tiene querencia por un torero: Y así lo hace en las misas, en el caminar por sus pueblos y en las tardes de festejos. De rito en rito, el padre Víctor se calza sus botos camperos y se aprieta la sotana como los toreros los machos para saltar al ruedo, aunque también disfruta desde el tendido de sus espadas predilectos: sus paisanos extremeños. Sin ocultar su querencia por una figura máxima: «Yo no voy a decir que sea currista o morantista, no, sino que soy más de Roca Rey. Me parece un torero con una quietud, una serenidad, una valentía, ese estarse inmóvil con los pies juntos… Un fenómeno, en definitiva. Aunque yo no me arrimo tanto, a los que nos gusta saltar con la muleta a las capeas nos ayuda a aprender, a recordarnos la importancia del verbo entregar. Es un valioso ejemplo».
