La séptima edición del festival Obertura de Barcelona ‘Ciutat de Clàssica’que se celebrará del 5 de marzo al 1 de abril, amplía horizontes y se extenderá por toda la ciudad con récord de conciertos: 52 recitales, 27 de ellos gratuitos. En total, más de 500 artistas actuarán en 29 escenarios singularescon la presencia destacada de cuatro espacios gaudinianos para celebrar el Any Gaudí, repartidos por los 10 distritos de la ciudad. Por allí desfilarán nombres como la soprano Asmik Grigorian, el tenor Juan Diego Flórez, la pianista Martha Argerich, el Quartet Casals, la formación Le Concert des Nations con Jordi Savall y el violinista James Ehnes, entre otros.
El festival, impulsado por el Gran Teatre del Liceu, el Palau de la Música Catalana y L’Auditori y gestionado desde Turisme de Barcelona, pretende “hacer la música clásica al máximo de puntos” de la ciudad, comentó el concejal de Cultura i Indústires Creatives del Ayuntamiento, Xavier Marcé. Algo que Ramon Agenjo, presidente de Barcelona Obertura, amplió y resumió así: “Conciertos donde normalmente no habría”. El festival incorpora este año diez nuevos escenarios, como la Fundació Julio Muñoz Ramonet, el Palauet Albéniz, la Torre Bellesguard o la Casa Vicens. Y ahí van unos cuantos de los que repiten: la Casa Batlló, la Torre Collserola, el Monestir de Pedralbes, la Fundació Miró o las Cotxeres de Sants. “Tenemos una ciudad que es una ciudad de la música”, presumió Agenjo, que también bromeó con que las fechas en las que se celebra el Barcelona Oberta, que nació con el objetivo de internacionalizar la música y los auditorios barceloneses, en el resto de Europa “hace mucho frío y, al salir del concierto, tienes que ir en trineo y vigilar que no haya osos”.
Foto de familia de la presentación de la séptima edición del festival Barcelona Obertura Ciutat de Clàssica en el Monestir de Pedralbes, este 18 de febrero. / Pere Francesch / ACN
“Un festival único”
“Es un festival único en el sentido de las alianzas que propone, gracias a las instituciones, las casas, las galerías que nos abren las puertas y esto es extraordinario. Es el ‘modelo Barcelona’, de colaboración, de hacer cosas juntas que cuesta de encontrar en otros sitios”, defendió Víctor Medem, director artístico del festival (también director de L’Auditori), que el año que viene cederá su cargo a Laura Núnez. El Modernismo, la recuperación de tres compositoras (Luise Greger, Margarete Schweikert y Johanna Müller-Hermann) y poner la lupa sobre el compositor polaco Karol Szymanowski son los tres ejes artísticos principales del festival. Una de las novedades más importantes, sin embargo, no tiene que ver con la programación: Barcelona Oberta ha ajustado su sistema de venta de entradas para hacerlo más ‘democrático’. “Era un gran éxito, pero también una gran frustración”, expuso Medem sobre el habitual ‘sold out’ en menos de dos minutos (unas 4.500 entradas). Ahora el festival abrirá un formulario para apuntarse a un sorteo (del 18 al 20 de febrero), con un máximo de dos entradas para tres conciertos, y entre el 23 y el 25 de este mes se enviarán las entradas a los ganadores del sorteo. “Seremos más plurales, llegaremos a más gente”, sentenció el director.
Talento, como Lamine Yamal
Medem, responsable de la programación, destacó que el Barcelona Oberta “sirve como plataforma para poner en valor el talento emergente de la ciudad y el que tenemos en nuestras orquetas”. Por eso Agenjo le definió como “el Hansi Flick de la música, identifica a los artistas cuando están en progresión”. Y Medem, cogiendo el guante, puso un ejemplo final de tratamiento de azulgrana de lo que propone el Barcelona Oberta: “En el Centre Cívic Zona Nord de Nou Barris la acogida es bestial, la manera de escuchar la música… acaba una sonata de Mozart y la gente aplaude como si hubiera marcado Lamine Yamal”.
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