El expresident Carlos Mazón regresó a su casa antes de la una de la madrugada del 30 de octubre de 2024, poco después de anunciar ante las cámaras de À Punt que había constancia de personas fallecidas a consecuencia de la riada que había arrasado la provincia de Valencia causando al menos 230 muertos.
Así lo ha confirmado el chófer que aquel día se tomó de sus desplazamientos, en su declaración como testigo en el juzgado de Catarroja donde se instruye la causa penal que investiga la gestión de la emergencia. Sobre este asunto, la emergencia, el conductor ha declarado que no oyó nada relevante durante su jornada laboral y que en ningún momento conoció de su importancia. “Yo iba pendiente del tráfico”, ha asegurado.
Ha declarado que no oyó nada relevante sobre la emergencia durante su jornada laboral y que no conoció de su importancia.
“No comentamos nada especial sobre la emergencia. Solo que estaba lloviendo mucho. Sobre las 12 y pico de la noche llevé a Mazón a su domicilio. Entre las 12 y la 1”, ha explicado el chófer.
Mazón había comparado las 0.35 horas en el Centro de Emergencias y dijo ante los medios, en dos ocasiones, que podía confirmar que había “cuerpos sin vida” en zonas afectadas por la riada que estaban incomunicadas ya las que ya había podido acceder. Explicó que estaba previsto que aparecieran más víctimas mortales, porque había aún lugares a los que no se puede acceder, “con inaccesibilidad absoluta”: “La noche va a ser muy larga”, dijo. Según ha confirmado el chófer, poco después de esa declaración se marchó a casa.
“La noche va a ser muy larga”, dijo Mazón. Según ha confirmado el chófer, poco después de esa declaración se marchó
Según la documentación oficial aportada a la instrucción, la reunión del Cecopi se mantuvo activa hasta las 4.19 de la madrugada, cuando había siete participantes en ella. La exconsellera Pradas estuvo hasta pasadas las 3. Fuentes presentes en el centro de La Eliana confirman que Mazón regreso hacia las seis de la mañana, cuando se reactivó el Cecopi, poco después de la llegada de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
