El Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS) ha puesto sobre la mesa una propuesta normativa que podría cambiar rígidamente la realidad de millas de inmigrantes.
El proyecto busca suspender de manera temporal la entrega de permisos de trabajo a quienes se encuentren en proceso de solicitud de asilo, una medida que, según proyecciones de la propia agencia, podría prolongarse por un período de varios años.
La iniciativa, que ya se encuentra en etapa de consulta pública, establece que la recepción de solicitudes para estos permisos se detendría en el momento en que el tiempo promedio de procesamiento de la entidad exceda los 180 días.
El objetivo central de esta regulación es desincentivar la llegada de extranjeros que utilizan el asilo como una estrategia para acceder al mercado laboral estadounidense de forma legal.
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Los motivos detrás de la restricción
De acuerdo con la argumentación de las autoridades migratorias, el sistema actual se encuentra saturado. La cifra de solicitudes de asilo afirmativas que esperan una evaluación ya supera los 1,4 millones de casos. Esta acumulación ha llevado a que las solicitudes de empleo basadas en un asilo pendiente alcancen un máximo histórico, lo que, a juicio de la agencia, drena los recursos necesarios para analizar el fondo de cada petición.
Un portavoz de USCIS fue tajante al explicar la postura del Gobierno en un comunicado reproducido por El Universal de México: “Los extranjeros no tienen derecho a trabajar mientras procesamos sus solicitudes de asilo”. Según el funcionario, el asilo se ha transformado en una vía sencilla para obtener legalidad laboral, lo que ha generado una sobrecarga que impide el correcto funcionamiento de la entidad.
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Cambios en los tiempos y condiciones
El proyecto no solo contempla la suspensión de los permisos bajo ciertas condiciones de retraso administrativo, sino que también soporta los requisitos actuales. Entre los puntos más relevantes de la propuesta se encuentran:
- La ampliación del tiempo de espera obligatoria a 365 días antes de que un solicitante pueda siquiera ser elegible para pedir un permiso de trabajo.
- El establecimiento de una pausa prolongada, que podría durar años, si el promedio de procesamiento de la agencia es mayor a seis meses.
- El enfoque en reducir el incentivo para presentar solicitudes que la agencia califique como fraudulentas.
- Esta regulación se presenta en un contexto donde el gobierno estadounidense busca retomar el control de sus fronteras y agilizar los procesos judiciales migratorios.
USCIS sostiene que el plan es necesario para recuperar la capacidad de evaluar las solicitudes de quienes realmente necesitan protección internacional, separándolas de aquellos que buscan exclusivamente una oportunidad económica.
Si el plan recibe luz verde tras el período de comentarios públicos, el impacto para los nuevos solicitantes será inmediato, obligándolos a permanecer en el país sin autorización legal para laborar durante el tiempo que dure la resolución de sus expedientes.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
