Quién le iba a decir a Míchel que el panorama del Girona cambiaría de forma tan drástica tras la lesión de Azzedine Ounahi, su futbolista más determinante durante la primera mitad del curso. El conjunto rojiblanco, tercer equipo de la Liga con mejores registros en el 2026 antes de arrancar la vigesimoquinta jornada, se recupera al centrocampista marroquí para el choque de esta noche frente al Alavés, un rival directo que se encuentra solo tres puntos por detrás en la clasificación.
El regreso de Ounahi llega, además, en el mejor momento de sus compañeros en la medular. En los últimos cuatro encuentros, el Girona ha metido cuatro goles, tres de ellos firmados por centrocampistas. Su retorno, unido al excelente nivel de Axel Witsel, Fran Beltrán y Thomas Lemar, hace que Míchel viva ahora en la abundancia.
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“Su vuelta es un gran problema para mí, pero un problema muy bueno. Ounahi tendrá minutos; puede jugar 45, 40 o 30. Es muy positivo que, cuando preparas el once, sientas que hay jugadores que merecen estar y se quedarán fuera. Habrá momentos para todos y el equipo tendrá un once de garantías tanto al inicio como al final de los partidos”, explicó el entrenador en la previa del partido ante los vitorianos.
Los rojiblancos enfrentan ahora un pulso clave en la pelea por la permanencia, reforzados por el impulso anímico que supuso la victoria frente al Barcelona en Montilivi. “Contra nosotros fue el partido en el que el Barça realizó menos disparos a puerta en toda la temporada, y somos el equipo que menos remates a puerta ha concedido en 2026. Hemos crecido mucho en fase defensiva sin renunciar a nuestra identidad ofensiva”, analizó el técnico vallecano, que también admitió que no ha sido ajeno a la euforia desatada tras el triunfo ante los culés. “A mí también me costó. El día después de ganar sientes una euforia lógica. Pero tengo la sensación de que el equipo está más seguro que eufórico”, añadió.
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No le falta razón a Míchel al rebajar el entusiasmo. La permanencia sigue siendo el objetivo prioritario y más inmediato, y para alcanzarlo el Girona deberá mejorar su rendimiento ante rivales de la zona baja: solo ha sumado 12 de los 29 puntos actuales frente a equipos que figuran por debajo en la tabla.
