El caso argentino contrasta con la experiencia uruguaya, que cuenta con un modelo híbrido para conductores de aplicaciones como Uber y Cabify.
23.02.2026 • 20:00hs • Reglamentos
La reforma laboral argentinaque obtuvo media sanción en el Senado en febrero de 2026, introdujo un cambio clave en la regulación de los trabajadores de plataformas digitales, como repartidores y conductores de aplicaciones de transporte.
Por primera vez, se desarrolló un marco legal específico que reconoce su actividad sin que implica una relación de dependencia tradicional.
La norma crea la figura de “trabajador independiente de plataformas”, con derechos básicos como seguros de accidentes personales y libertad de conexión, pero obliga a inscribirse en el registro de la Agencia de Regulación del Trabajo Autónomo (ARCA) ya tributar como monotributistas.
Este esquema busca equilibrar la flexibilidad que exigen las empresas TI con la necesidad de otorgar cierta protección a los trabajadores. Aunque el Gobierno lo presenta como un avance hacia la formalización, sindicatos y especialistas advierten que se trata de una “semi-regulación” que no garantiza derechos plenos como vacaciones pagas, aguinaldo o indemnización por despido.
Reforma laboral y repartidores de apps: Uruguay marca distancia con Argentina
El caso argentino contrasta con la experiencia de Uruguaydonde desde 2020 se avanzó en un modelo híbrido para los conductores de aplicaciones como Uber y Cabify.
Allí, los trabajadores deben registrarse en el Banco de Previsión Social (BPS) y realizan aportes como independientes, pero cuentan con cobertura de salud y aportes jubilatorios obligatorios.
La reforma laboral de Milei busca modificar el régimen para trabajadores de apps digitales
El marco legal uruguayo prevé disposiciones comunes tanto para trabajadores dependientes como para autónomos, y luego establece regulaciones particulares para cada modalidad. Además, el Estado uruguayo exige que las plataformas retengan y transfieran automáticamente los aportes, lo que asegura mayor cumplimiento y reduce la informalidad.
En Uruguay, la legislación sobre trabajadores de aplicaciones de transporte y reparto se consolidó en 2025, cuando el Parlamento aprobó una norma especifica para tutelar el trabajo en plataformas digitales.
La ley, elaborada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS)establece niveles mínimos de protección para quienes desarrollan tareas mediante aplicaciones que facilitan servicios de entrega de mercancías o transporte urbano de pasajeros.
El objetivo fue garantizar condiciones de trabajo justas, decentes y seguras, independientemente de la vinculación contractual que esos trabajadores tengan con las empresas propietarias de las plataformas.
La comparación muestra dos enfoques distintos: Argentina apuesta por un esquema de independencia con aportes voluntarios bajo el monotributo y Uruguay lo hace con un sistema más rígido, con retenciones automáticas y beneficios sociales garantizados.
