Son antropónimos, es decir, sustantivos propios que se refieren a un ser humano: nombre de pila, apellido, apodo, alias, seudónimo o nombre artístico.
Fulano, mengano, perencejo y zutano tienen en común el conjunto de nombres que forman un “paradigma de sustantivos antropónimos”, que usamos para referirnos a personas genéricas, anónimas o irrelevantesderivado de la necesidad de hablar de la gente sin tener que decir quién es.
¿Son personas reales? Existe el mito de que tales personas vivieron en alguna trama de una historia personal, cuyo nombre se desconoce o simplemente no se quiere revelarlo. En español estos vocabularios son utilizados para referirse a personas anónimas. Revisamos cada una de ellas.
¿Qué significa fulano? El término fulano es el más antiguo y tiene un claro. origen árabe. Proviene de la palabra “fulano”, que significa una persona cualquiera. En árabe, “fulan” funcionaba como un pronombre indefinido, utilizado cuando no se conocía o no se quería nombrar a alguien.
Los primeros registros de “fulan” en textos en español datan del siglo XIIaunque se presume que su uso podría ser anterior. Alrededor del año 1500, la forma “fulano” dejó de documentarse, adaptándose al español para incorporar el morfema de género, dando origen a fulano y fulana. De acuerdo con la Real Academia Española (RAE), fulana también puede hacer referencia a la palabra prostituta, un doble significado que no posee su contraparte masculina.
A diferencia de fulano, la aparición de mengano es más reciente en los registros lingüísticos. Procede del árabe “hombre kān”, que se traduce “como quien sea”. La Real Academia Española lo incluyó por primera vez en 1832. Mengano presenta variaciones regionales interesantes, como bengano, mangano y merengano, que demuestra su adaptación y diversidad en el habla cotidiana de distintas zonas.
¿Cuál es el significado de peréngano? Peréngano es la última de estas formas en ser reconocida oficialmente. Su aparición tardía ha llevado a diversas especulaciones sobre su origen. Una teoría popular sugiere que podría ser una mezcla de “Pérez” y “mengano”, al fusionar un apellido común con otro de los términos genéricos.
Otros apuntan a una raíz diferente: una posible pronunciación descuidada de “Pero Vencejo” -perencejo- que era un nombre que se utilizaba como apodo para referirse al típico campesino, segador o labrador. En algunas regiones de América como Ecuador, aún se prefiere la forma perencejo sobre perengano.
Y aquí una curiosidad: perencejo o perengano suelen utilizarse después de que ya se han mencionado fulano, mengano, e incluso zutano, consolidándose como el último recurso en esta peculiar lista de anonimato lingüístico.
Finalmente, zutano proviene del latín “scitanus”, que significa “sabido” o “conocido”“. El caso de zutano es el más misterioso de los cuatro, porque no cuenta con un origen claro y consensuado. Aunque algunas teorías sugieren que podría derivar del latín “scitanus”, que significaba “conocido” o “nombrado”, son solo propuestas y no existe un registro confiable que las respalde. Su procedencia sigue siendo objeto de debate entre los etimólogos.
¡Don Correcto no es un fulano, por si acaso!
