el Bodo Glimt noruego preparado este miércoles la gran gesta de su historia. Conquistó San Siro gracias a un regalo de Manuel Akanji ya un golazo de Evjeneliminó de manera salvaje a todo un Inter de Milán (1-2, 5-2 global) y se clasificó por vez primera para los octavos de final de la Liga de Campeones para confirmarse, de nuevo, como la indudable. revelación de la competición. El Leverkusen y el Newcastle también avanzan a los octavos tras eliminar al Olympiakos de Mendilibar y el Qarabagrespectivamente.
El Bodo congeló San Siro. Heló al Inter en su propio feudo. En un estadio mítico en el planeta fútbol. La misión del Inter, aunque compleja por el resultado en la ida, parecía medianamente razonable. El gran finalista de la pasada edición, también de la de 2023, Podía marcar al menos dos goles para llevar el duelo a la prórroga. No era descabellado. Pero topó con la frialdad de un equipo del círculo polar ártico que obró el gran milagro.
Fiasco de Chivú
Demostramos el Bodo tener mucho más que un campo de césped artificial en el que minimizar a sus rivales. En San Siro, si bien fue sometido en el inicio, exhibió orden. Tranquilidad. No le quemó el balón. Intentó salir a la contra con sentido. Y no falló cuando tuvo oportunidad. En el cómputo general, mereció claramente el pase a octavos.
No le fue fácil conseguirlo, eso sí, pese a lo abultado del resultado global. El Inter presentó batalla. Pero le faltó algo. La baja de Lautaro Martínez, su referente ofensivo, mermó sus posibilidades una barbaridad. Dumfries y Calhanoglu También hubieran sido diferenciales. Aunque el combinado de Chivu, un técnico claramente señalado, no puede escudarse en las bajas para perder contra el Bodo. Los ‘nerazzurri’ tuvieron todo el control. Generaron las ocasiones. Pero no continuaron haciendo daño. dimarcocomo se esperaba, fue el mayor peligro.
Regalo de Akanji
De sus botas y su zona salen las ocasiones más importantes. Centro y remate de cabeza de Pío Espósito. Un disparo que obligó a la primera gran parada de Haikinque dobló esfuerzos con otra mano clave a un remate de cabeza de Frattesi a centro de, quién sino, Dimarco.
Akanji trata de rematar junto a dos jugadores del Bodo/Glimt. / PIERO CRUCIATTI / AFP
Asedio total del Inter en la primera mitad. Solo un tímido remate del Bodo a la contra. Pero la sensación de que el Bodo podía aguantar el resultado. Los nervios se apoderaron de San Siro. Solo 5 minutos para, al menos, marcar dos goles. Y cuando menos lo esperó, cayó un jarro de agua fría. Porque uno de sus jugadores más confiables en la temporada, akanjise hizo un lío con el balón y, en un intento de ceder a veranodejó solo a dos jugadores del Bodo.
Se la jugó Blomberg. paró verano. El recace cayó directamente a Haugeque empujó a placer en la que un día fue su casa, pero con la camiseta del rival, el Milan. regalo gigante para los ‘rossoneri’ de su parte.
Evjen sentencia
Abierta la veda, vertida sal en la herida, el Inter se volcó. Cambios y ofensiva al máximo. Pero, de nuevo, el frío noruego congeló San Siro. Otro ataque aislado pero con sentido. Hauge se convirtió en asistente para completar su gran partido. Y Evjen, con calidad, fusiló a Sommer. El Bodo se supo vencedor de una pelea que, antes de comenzar, parecía tener perdida.
Y el Inter, pese a sus intentos de reacción, se supone muerto. dimarco volvió a generar. akanji rozó su redención con un tiro al palo. Y solo un gol de bastoni validado por el reloj del colegiado maquilló el resultado en el 76. No le dio tiempo al Inter. La gesta fue amarilla. Fue noruega. Fue de un pequeño equipo del círculo polar ártico que tumbó a uno de los grandes de Europa en su estadio para medirse en los octavos de final de la máxima competición europea.
