Zerocalcare lleva años convertido en un autor superventas en Italia y con una comunidad de lectores cada vez más amplia y fiel en nuestro país. En sus cómics el propio artista se convierte en narrador y protagonista de la mano de un alter ego que vive en una angustia permanente. Mezclando la autobiografía con la ficción más alocada, Zerocalcare explota los recursos narrativos de esta criatura, la tensiona, la ridiculiza y convierte al personaje en el anzuelo perfecto para atraparnos en unas historias con mucha más hondura de lo que a priori podría imaginarse viendo su trazo nervioso y el humor de sus diálogos.
La publicación, en formato integral, de Más allá de los escombros (Reservoir Books, con traducción de Irene Oliva Luque) certifica esa capacidad del italiano como uno de los narradores más virtuosos del cómic contemporáneo. Un artista que conecta con el mundo de hoy porque explica sus dudas, sus temores y sus angustias. Un narrador de nuestro tiempo que habla del presente con un lenguaje actual. Las contradicciones que retrata Zerocalcare son las de nuestra época; las angustias de sus personajes son las nuestras. Esa es una de las claves de su éxito.
En sus cómics utiliza un estilo directo, desacomplejado, acompañado de un humor socarrón y lleno de complicidad con el lector que ayuda a reforzar el mensaje. Zerocalcare es un narrador con enorme talento y Más allá de los escombros es otro buen ejemplo de su capacidad para construir historias sólidas. Se trata de una obra larga —casi cuatrocientas páginas— y el autor sabe sostenerla sin que el interés decaiga gracias a un entramado con distintas líneas temporales.
Estas historias paralelas —que terminan convergiendo— añaden un poderoso ritmo a la trama y son otra de las características de Zerocalcare. Es envidiable su capacidad para poner en marcha varios hilos narrativos, creando una especie de narrativa sincopada muy en la línea de las narrativas que estamos acostumbrados a consumir hoy.

Agregue subtramas al relato principal, flashbacks y divertidísimos diálogos con el lector. Como telón de fondo traza un enérgico retrato de la Roma actual a través de los seis amigos del protagonista. Seis personajes asignados que contribuyen a dar dinamismo al relato al tiempo que lo dotan de profundidad. Gracias a ellos, entre risas y sorpresas, Más allá de los escombros aborda cuestiones como el paso del tiempo, la vida en pareja, el trabajo (o la falta de) o los hijos (o la ausencia de).
El resultado es una novela gráfica muy ágil, donde los escenarios van cambiando y los personajes se suceden para así mantener en todo momento la tensión. El gran acierto de Zerocalcare es que nunca pierde el control de esas distintas tramas. Hay dispersión, no descontrol, pues al final todo encaja a la perfección, como ya ocurrió en otra de sus obras extensas: la también excelente. esqueletos.

es Más allá de los escombrosZerocalcare refleja los problemas de toda una generación que se enfrenta a la precariedad (laboral, emocional o de vivienda) y eso contrasta con la acomodada situación del autor. Él ha triunfado, pero eso no le exime de verso perseguido siempre por un sentimiento de culpa. El cómic ahonda en algunas derivadas menos evidentes de la fama como la necesidad de implicarse en determinadas causas sin caer en contradicciones ni traicionarse a sí mismo.
El autor juega magistralmente con el uso de metáforas visuales para expresarse, sacando así un enorme partido al lenguaje plástico del cómic. Entre esas metáforas visuales está la del Armadillo, personaje convertido en la voz interior del protagonista, en su conciencia. Esa incisiva criatura ya protagonizó el álbum. La profecía del Armadillotítulo con el que empezó el fenómeno de este autor que acabó teniendo su propia serie en Netflix.

El apunte
Las dos caras de Zerocalcare
Aunque toda su obra es tremendamente coherente, podemos decir que Zerocalcare, seudónimo de Michele Rech (Arezzo, 1983), presenta dos tipos de obras: las que partiendo de su vida entran en el terreno de la ficción y las que se articulan a partir de un viaje. Entre las primeras tenemos Un pulpo en la garganta (donde cuenta su época escolar) o la citada esqueletos(sobre su etapa universitaria). Entre las segundas, Llamada de Kobane oh No dormir hasta Shengaldos buenos ejemplos de periodismo en viñetas, siempre con el humor y el estilo característico del italiano. Por suerte para nosotros, sus lectores.

