La FIFA dice estar tranquila con México como una de las sedes del mundial de fútbol 2026. Pero la ciudad de Guadalajarauna de las tres localidades mexicanas donde se jugará partido y escenario del estallido narco por la muerte del mayor capo del narcotráfico, “El Mencho”, tiene miedo cuando busca retomar sus actividades de todos los días.
México se enfrentó en los últimos días una ola de violencia por la muerte de Nemesio Oseguera, apodado El Mencho, en un operativo del ejército mexicano.
El capo de 59 años se dirigía al Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las mafias criminales más poderosas del mundo y designada por Washington como organización terrorista extranjera en febrero de 2025.
Decenas de muertos, vehículos incendiados, comercios cerrados, bloqueos de carreteras y un clima de terror paralizaron buena parte del país el domingo tras la muerte de Nemesio Oseguera.
Este miércoles, luego de dos días de estar confinados, los habitantes de Guadalajara retomaron sus actividades tras presenciar escenas de violencia con enfrentamientos, quemas de camiones, comercios y bloqueo de rutas.
El corresponsal de RFI en México, Guandoline Duval, conversó con habitantes de Guadalajara que poco a poco retoman sus actividades cotidianas.
En el centro, todos los comercios han reabierto y están casi tan concurridos como de costumbre. Rocío Jalas salió a hacer las compras. “Sí, tengo miedo, pero hay que salir y hacer las cosas.. Yo creo que la violencia va a continuar. Ya habíamos visto oleadas de violencia, pero nunca tan fuerte”, indicó.
En el norte de la ciudad ya no hay rastro de los enfrentamientos. Gerardo volvió a trabajar a su taller mecánico. “Aquí incendiaron algunos. Nosotros cerramos el negocio y nos camiones fuimos, pero ahora lo han limpiado todo, no queda nada”, agregó.
El recuerdo no se borra tan fácilmente para Cecilia Mendoza. “Siempre estoy atenta a las ambulancias y las patrullas.. Me sobresalto cuando veo una moto, porque hemos visto en la televisión que así es como iban los que lanzaban explosivos o provocaban incendios. No, la verdad es que no estoy tranquila”.
La ciudad y sus alrededores cuentan con una fuerte presencia policial y las autoridades aseguran que Ya no hay ningún riesgo.
