El ministro Urtasun se comprometió a abordar la reforma del Inaem de la mano de los sindicatos, ya las primeras de cambio se ha encontrado con la oposición de la central que, en teoría, más cerca debería estar de los postulados de Sumar. … Comisiones Obreras rechaza que el Ministerio de Cultura se convierta en el organismo que gestiona el teatro, la música y la danza de producción estatal en una entidad pública empresarial (EPE).
Bajo el lema «la cultura pública no es una mercancía, es un derecho», CC.OO. Sostiene que «la lógica empresarial no es compatible con el papel del Inaem como organismo de cultura pública, cuya misión no puede regirse por criterios de rentabilidad o eficiencia económica». El sindicato recuerda que esta fórmula, inédita en el seno del Ministerio de Cultura, ya fue descartada en 2018 por un grupo de trabajo: «No se han explicado las razones para retomar ahora un modelo previamente considerado inadecuado».
Como informó ABC, Cultura ha iniciado una ronda de encuentros con sindicatos y directores de unidades de producción. El pasado viernes comenzó con las centrales sindicales. En esa reunión, el secretario de Estado, Jordi Martíy la directora general del Inaem, Paz Santa Ceciliadefendieron un modelo similar al del Instituto de Cultura de Barcelona o la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, en lugar de optar por figuras como las que rigen –con estatutos propios y autonomía de contratación– museos como el Prado o el Reina Sofía.
Una EPE tiene personalidad jurídica propia y actúa en gran parte de su actividad bajo el Derecho privado. Se financia con transferencias públicas, pero también con ingresos propios. Su personal suele ser laboral, no funcionario. Ninguno de estos rasgos convence a CC.OO., que alerta de que la necesidad de autofinanciación –más allá de facilitar el mecenazgo o las coproducciones– podría traducirse en entradas más caras y, a medio plazo, en peores condiciones laborales.
Para el sindicato, los problemas del Inaem no son jurídicos, sino presupuestarios y normativos. A su juicio, falta «una normativa adaptada a las especiales características del organismo y, sobre todo, una insuficiencia presupuestaria estructural». Su propuesta pasa por mantener el organismo autónomo, pero con mayor margen de gestión: sustituir el control previo de Hacienda por uno posterior y ganar agilidad en la contratación artística. Y, claro está, aumentar la dotación presupuestaria.
Esta postura choca con la manifestada por UGT, que se ha mostrado más cerca de los planos del Ministerio de Cultura para el Inaem. En una primera reacción, valoró «muy positivamente» la reunión y el hecho de que haya «un proyecto tangible y concreto» que cuenta con el visto bueno del Ministerio de Hacienda y Función Pública. Son los dos sindicatos mayoritarios, ambos con siete delegados. La balanza la terminará de inclinar CSIF, con cuatro delegados, que aún no ha manifestado si está a favor o en contra de los planos de Urtasun.
La postura de CC.OO. Choca con la de UGT, que se ha mostrado más cerca de los planos del Cultura.
El propio Jordi Martí reiteró la semana pasada una promesa ya formulada por el ministro: no habrá reforma sin acuerdo sindical. Si CSIF se alineara con UGT, el Gobierno tendría mayoría suficiente, pero no hay consenso. Quedaría entonces por ver si Cultura entiende por consenso la unanimidad o la aritmética. La directora general del Inaem, en una carta dirigida a la plantilla, subraya que el proyecto «está en una fase inicial» y que, en todo caso, se desarrollará «de forma ordenada y con los sindicatos».
La reforma del Inaem es una vieja aspiración del ministerio. Desde 1985 el organismo apenas ha cambiado, pese a que el sector sí lo ha hecho. Todos los ministros han prometido modernizarlo y ninguno lo ha conseguido. Urtasun está siendo el último en intentarlo. En noviembre dio el primer paso con la creación de una Dirección General de Artes Escénicas y Música, a la que se transferirá la gestión administrativa. El equipo directivo aún se está completando y sigue tramitándose la nueva relación de puestos de trabajo.
