La segunda jornada de repesca de la Champions, el playoff para acceder a octavos de final, comenzó calentita en el Gewiss Stadium de Bérgamo con la remontada (4-1) del Atalanta sobre el Borussia Dortmund con polémica, y con arbitraje español de Sánchez Martínez.
Tras la eliminación del Inter -y la misión casi imposible de la Juventus ante el Galatasaray (5-2 en Estambul)- el Atalanta se quedó como único superviviente de la Serie A italiana al lograr su gesta de levantar el 2-0 de Dortmund con un penalti en el minuto 98.
Los de Palladino encarrilaron la remontada muy pronto con un gol de Scamacca (m. 5). Zappacosta igualó la eliminatoria antes del descanso en un disparo lejano que desvió Bensebaini, y en el 56 Mario Pasalic, con un remate de cabeza a centro de De Roon, batía a Kobel y daba el pase momentáneo a los italianos (3-0). Pero en el 75, Adeyemi, que acababa de entrar, ponía un zurdazo ajustado al palo que enviaba el duelo a la prórroga con el 3-1. Pero en el 94, Pasalic fue objeto de penalti al recibir en la cara una patada de espuela de Bensebaini al intentar despejar. El árbitro español Sánchez Martínez verificó la infracción en el VAR y Lazar Samardzic ejecutó el penalti a la escuadra.
