Cantillana vivió este 28 de febrero una de esas mañanas que sostienen la tauromaquia desde su raíz más popular y solidaria. Tres cuartos de entrada en el festival a beneficio de la Hermandad de la Divina Pastora y un balance artístico rotundo: ocho orejas repartidas … en una función entretenida, con emoción, percances y buen juego del ganado.
Abrio cartel la rejoneadora francesa Lea Vicensque inauguraba temporada ante un novillo de Soto de la Fuente, único hierro distinto del festejo. Actuó con seguridad y temple, resolviendo con solvencia y rubricando su labor con acierto para cortar dos orejas y comenzar el año con triunfo.
El resto del encierro lució el hierro de Virgen María, con novillos bien presentados y alguno de notable seriedad. El segundo, casi toro por hechuras, fue para Antonio Ferreraque volvió a dejar constancia de su capacidad para imponerse a las dificultades. Estuvo por encima del animal, sufrió un revolcón al entrar a matar y, tras insistir, dejó la estocada definitiva. Paseó una oreja en una actuación de entrega absoluta. El tercio de banderillas —primero en su turno y luego invitado por el novillero que cerraba cartel— resultó de lo más celebrado, colocando pares que encendieron los tendidos.
salvador cortés sorteó un novillo serio, al que recibió con buen aire de capote. La faena tuvo momentos de suavidad, aunque el astado se vino algo abajo. Tras varios pinchazos, pasó una oreja.
Uno de los puntos álgidos llegó con Tomás Rufoque se encontró con el mejor novillo de la mañana, un castaño con calidad en la embestida. Tras golpearse de salida contra el burladero, el animal terminó ofreciendo fondo y nobleza. Rufo lo entendió con paciencia y oficio, construyendo una faena de mérito que coronó con la espada para cortar dos orejas.
cerro el festejo Mariscal Ruízque brindó su actuación a Ferrera y compartió con él un vistoso tercio de banderillas, alternándose ambos en un gesto de compañerismo que puso color a la mañana. Mariscal estuvo firme y resolutivo, por encima de su novillo, al que mató con eficacia para sumar otras dos orejas.
Buen ambiente, ganado bien presentado y una Cantillana que volvió a demostrar que, cuando el toreo se une a la solidaridad, la respuesta del público no falla.
