Después de una década construyendo un sello boutique que ya suma tres hoteles con llave MICHELINPug Seal entra a una nueva fase: expansión ordenada, proyectos de inversión patrimonial y un ambicioso resort boutique en Mazunte que marca la llegada del grupo al lujo costero.
Para conocer la visión detrás de esta marca mexicana —tan estética como rentable— conversamos con José Manuel Quintanacofundador de Pug Seal.
Forbes México: Después de 10 años, ¿en qué momento se encuentra Pug Seal?
José Manuel Quintana: En una etapa de madurez. Empezamos con una idea muy simple: crear un lugar donde uno realmente se sienta bien, como en casa pero mejor. Hoy tenemos tres hoteles operando, los tres con Llave MICHELIN, y una operación que ya probó su solidez.
Ha sido un proceso de ensayo, error, aprendizaje y, sobre todo, pulido constante. En Pug Seal nada es improvisado, pero nada es rígido. Esa combinación nos permitió consolidar un modelo propio, con personalidad, con narrativa y con resultados.
FM: Hablan de Pug Seal como un “sello” más que como una cadena. ¿Cómo definirías ese sello?
JMQ: Un sello es algo que no se copia. La mayoría de los hoteles boutique siguen la misma estética globalizada; Sin embargo, nosotros apostamos por pasajes de la historia de México. Cada propiedad tiene un concepto profundo: Allan Poe está inspirado en la cosmovisión mesoamericana y Quetzalcóatl; Anatole France representa el linaje que dejó la migración europea que construyó el México moderno; y Oaxaca Centro es un homenaje al universo zapoteca, con murales en representación de los frescos de la cultura zapoteca. El lujo para nosotros no es ostentación. Es arte y diseño al servicio del confort, que emociona, servicio personalísimo y responsabilidad con el entorno. Es calidad y calidez. Eso, para nosotros, es realmente lujo.
Nuestro moedelo sebasa en el servicio, son personas cuidando a personas. 3 Pilares que se basan en la atención a las necesidades de nuestros empleados, que cuidan a su vez a los huespuedes. De esta forma se da un círculo virtuoso que cierra con el cuidado de nuestros inversionistas.

FM: Detrás del concepto, hay un modelo financiero. ¿Cuál es la tesis de inversión de Pug Seal?
JMQ: La tesis es clara: hospitalidad boutique + activos inmobiliarios + diferenciación conceptual. Nos enfocamos en ubicaciones de altísima plusvalía y en operaciones eficientes. La narrativa y servicio reconocido eleva la tarifa, la operación sostiene los márgenes y en esta nueva etapa de madurez en el modelo, adquiriendo las propiedades, aseguramos el valor patrimonial para dar mayor seguridad a los inversionitas.
Nuestros inversionistas —hoy más de 30— reciben un ROI anual de hasta el 35%en el formato de alquiler de las propiedades. bajo un esquema fiduciario transparente y con riesgo prácticamente cero. Si embargo ahora integramos a la cadena de valor de forma patrimonial con retornos esperados de hasta el 25% pero con el respaldo del valor patrimonial que representa estas ubicaciones premium. Muchos empezaron hospedándose con nosotros y terminaron queriendo ser parte de la familia.
FM: ¿Ese modelo explica la nueva inversión en Mazunte?
JMQ: Totalmente. El proyecto de Foca Pug Oaxaca Playa es nuestro paso natural hacia el lujo costero, pero sin perder alma.
estamos invirtiendo 150 millones de pesos en un resort boutique de 35 suites, con arquitectura de Diego Villaseñor y un jardín escultórico que mezcla arte, naturaleza y espiritualidad.
Será un proyecto único: no queremos competir en volumen, sino en profundidad. En concepto. En experiencia. En un lujo mexicano auténtico, no importado.

FM: Además de Mazunte, ahora abren un proyecto para nuevos inversores: Pug Seal Condesa. ¿Por qué ahora?
JMQ: Porque la marca está en un punto de estabilidad y reputación que nos permite abrir las puertas a más socios sin comprometer nuestra esencia.
Pug Seal Condesa se ubicará frente al Parque México, en una de las zonas con mayor crecimiento inmobiliario del país. Es un proyecto patrimonial, dentro de un fideicomiso, con inversión minima desde 2 millones de pesosalta plusvalía.
Y, algo importante: el inversionista no solo obtiene un rendimiento. Se vuelve parte del sello, tiene acceso vacacional en toda la colección y se integra a un proyecto mexicano con visión cultural, artística y humana.
FM: En un mercado saturado de hoteles boutique, ¿cuál es el verdadero diferenciador?
JMQ: El alma. Suena romántica, pero en negocio pesa. La gente puede olvidar el diseño, pero nunca olvida cómo se sintió. Nosotros cuidamos tanto a los huéspedes como a los colaboradores. Si la experiencia laboral es extraordinaria, la hospitalidad también lo es.
Ese círculo virtuoso —cultura interna, concepto fuerte, arte significativo, servicio personal— se traduce en ocupación alta, tarifas sanas y reputación internacional.
Por eso las tres Llaves MICHELIN fueron una consecuencia, no un objetivo. Nuestro modelo se basa en el servicio, son personas cuidando a personas.
FM: ¿Hacia dónde va Pug Seal en los próximos años?
JMQ: A crecer con sentido. Que los mexicanos conozcan México a través de Pug Seal. No queremos una cadena, queremos una colección. Nos crear proyectos que cuenten historias mexicanas, que honren la tierra en la que se construyen y que generen valor para todos: huéspedes, colaboradores e inversores.
Si seguimos haciendo eso, los números vendrán solos. Ya lo demostramos.
FM: ¿Qué dirías a alguien que considere invertir en Pug Seal?
JMQ: Que está entrando a un proyecto donde el valor está en todos lados: en la tierra, en la operación, en la marca y en el alma. Y donde lo más importante no es el lujo que se ve, sino el lujo que se siente.
