Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, permanece este domingo en su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, donde supervisar la evolución del conflicto con Irán, un día después de los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos que acabaron con la vida del líder supremo de la República Islámica, Alí Jameneí.
El Gobierno ha instalado en el complejo, donde Trump suele pasar los fines de semana, una sala de crisis para dar seguimiento a la operación “Furia Épica”, nombre con el que el Pentágono ha bautizado el operativo lanzado el sábado con el objetivo de derrocar al régimen iraní.
Trump, quien tiene previsto regresar a Washington DC por la noche, está siendo informado de los últimos acontecimientos por su equipo de seguridad nacional, incluido el secretario de Estado, marcorubioy el de Defensa, Pete Hegseth.
Asimismo, supervisar posibles amenazas dentro de Estados Unidos, después de que el FBI eleve el nivel de alerta ante el riesgo de atentados en represalia por el ataque contra Irán.
1/33 | En imágenes: Estados Unidos e Israel desatan su “furia” y su “rugido” contra Irán. Estados Unidos e Israel lanzaron un importante ataque contra objetivos en todo Irán el sábado. -ABEDIN TAHERKENAREH
Los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzaron el sábado, cuando murió el ayatolá junto a buena parte de la cúpula militar iraní, y han continuado este domingo con varias oleadas de ataques sobre Teherán.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Estados Unidos donde la potencia norteamericana mantiene bases militares.
La oposición demócrata en Estados Unidos denuncia no haber sido informada previamente del ataque y acusa al Gobierno de haber iniciado una guerra encubierta sin la autorización del Congreso, órgano que tiene la potestad de aprobar un conflicto bélico en el exterior.
