No es ninguna sorpresa. Actualmente, los LA Lakers, pese a contar con algo de ventaja respecto al puesto que les separa de los puestos de acceso directo a Playoffs y las plazas de play-in, viven una situación deportiva delicada y con varios frentes abiertos.
Esta campaña, el conjunto angelino lleva la irregularidad por bandera ya ello hay que sumarle los inevitables problemas físicos que conlleva una larga temporada regular en la NBA. Aun así, pese a contar con LeBron James y Luka Doncic en sus filas, los Lakers están varios escalones por debajo de los grandes favoritos al anillo, una sensación y una evidencia que ya han transmitido en múltiples ocasiones esta campaña.
Otro de los frentes abiertos, más allá de la irregularidad del equipo y de la atención mediática que genera el futuro de LeBron James, está la imagen de Luka Doncic, pues el esloveno está comprobando en sus propias carnes lo que significa vivir constantemente en el foco en Los Ángeles.
En esta ocasión, pese a conseguir una cómoda y tranquila victoria este pasado sábado en la pista de los Golden State Warriors, desde la grada se captó un momento de alta tensión entre el jugador franquicia de los Lakers y su entrenador, JJ Redick, mientras el esloveno se marchaba hacia el banquillo.
Todo ello sucedió en un momento en el que LeBron reemplazó a Doncic en el partido. Mientras el esloveno se marchaba cabizbajo hacia el banquillo, éste se alejaba de la zona donde estaba Redick, el cual quería dirigirse a él mientras trataba de agarrarle el brazo izquierdo. Doncic caminaba hacia la zona del banquillo sin mirar a su técnico mientras éste continuaba hablándole. Sin embargo, cuando se dirigía a su asiento, Redick seguía reprochándole algo al ex del Real Madrid, ya sentado.
La situación aumentaba de pulsaciones mientras, aparentemente, ambos intercambiaban unas palabras. A posteriori, Redick se dirigió hacia la zona técnica y, a la vez, Doncic se levantó para continuar con la discusión. Para que la cosa no fuera a mayores, su compañero Jarred Vanderbilt acudió al rescate, levantándose a la vez que el esloveno con el amago de animar a sus compañeros en pista, sólo para apaciguar los ánimos entre la estrella y el técnico angelino. No sólo ‘Vando’ frenó a Doncic, sino también otro jugador desde el banquillo agarró ligeramente del brazo a Luka para que el incidente no fuera a más.
Sobre dicho ‘incendio’, se desconocen las razones exactas del enganchón entre Doncic y Redick. Por otra parte, pese al incidente, los Lakers sumaron una cómoda victoria en San Francisco y, a posteriori, una más este domingo ante unos mermados Sacramento Kings.
