El ataque combinado de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciado el sábado ha generado un nuevo frente de combate.
La noche del domingo Hezbolá, el grupo miliciano chiita en Líbano respaldado por Irán, disparó misiles contra la ciudad israelí de Haifa.
Israel respondió con un amplio ataque aéreo. Los objetivos fueron el bastión de Hezbolá en los suburbios del sur de Beirut así como las zonas cercanas al aeropuerto.
Hasta el momento, la respuesta israelí contra Beirut y el sur de Líbano ha dejado al menos 52 muertos y 154 heridos, según la Unidad de Gestión de Desastres de Líbano.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también informaron haber realizado un “ataque preciso” contra un alto miembro de Hezbolá en Beirut.
El jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, confirmó que sus militares lanzaron lo que llamaron una “campaña de ofensiva” contra Hezbolá en Líbano que es probable que dure varios días.
“No estamos sólo a la defensiva, ahora vamos a la ofensiva”, expresó Zamir y agregó: “Necesitamos prepararnos para varios días de combate”.
Israel advirtió a la población de más de 50 pequeños poblados en el sur de Líbano que evacuaron, con sus ataques concentrados allí también.
