El pitido final desató la euforia contenida. Los jugadores del Getafe CF se abrazaron sobre el césped del Santiago Bernabéu tras firmar un 0-1 de oro ante el real madrid. No era una victoria cualquiera: suponía romper una racha de 17 partidos sin ganar al conjunto blanco y confirmar que el plan de José Bordalás había salido a la perfección.
Los azules formaron un corrillo en el centro del campo, con puños al cielo y miradas cómplices hacia la grada visitante, consciente de la magnitud del golpe. Martín Satrianoautor del tanto decisivo, fue uno de los más buscados en una celebración cargada de desahogo y reivindicación.
Ya en el vestuario, la fiesta continuó. Música alta, cánticos y mensajes de unidad en un equipo que supo sufrir y ejecutar el guion diseñado por su técnico. Bordalásvisiblemente satisfecho, felicitó uno a uno a sus futbolistas tras una noche que impulsa al Getafe hasta los 32 puntos y le aleja del peligro.
En contraste con las dudas que envuelven al Madrid Delaware Álvaro Arbeloael Getafe Experimentó con la sensación de haber firmado algo más que tres puntos: una victoria histórica en uno de los escenarios más exigentes del fútbol europeo.
