La trayectoria de Celso Gamboa recorre uno de los ascensos más vertiginosos y una de las caídas más estrepitosas en la función pública costarricense. Exmagistrado de la Sala III y exministro de Seguridad Pública, hoy enfrenta una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, en lo que sería el primer caso de este tipo contra un ciudadano costarricense.
Desde el centro penal La Reforma, Gamboa concedió una entrevista a la periodista Stefanía Colombari del programa 7 días, en la que defendió su inocencia, cuestionó la legalidad de las pruebas en su contra y aseguró que colaborará con las autoridades estadounidenses.
Gamboa afirmó que su principal desafío será enfrentar un proceso bajo el sistema jurídico del Ley comúndistinto al modelo germánico aplicado en América Latina.
“Yo lo que pretendo hacer es ir a Estados Unidos, ganar un juicio y estar en diciembre aquí para compartirlo con mi familia”, asegura.
La acusación en su contra detalle que el 20 de septiembre de 2023 sostuvo una conversación —presuntamente grabada— con dos fuentes confidenciales, en la que habría brindado información sobre cómo transportar cocaína a través de Costa Rica. En el documento se le atribuye la frase: “La recepción de cocaína está 100% garantizada”.
Gamboa cuestionó la validez de esa prueba y sostuvo que la grabación no contó con autorización judicial ni en Costa Rica ni en Estados Unidos.
“¿Qué juez costarricense dio autorización para que esta comunicación fuera grabada? Ninguno. ¿Qué juez estadounidense dio autorización? Ninguno”, afirmó.
No obstante, reconoció haber conversado sobre la facilidad con la que ingresa droga al país, aunque negó haber pronunciado la frase textual que le atribuye la acusación.
El exmagistrado también rechazó los vínculos que, según la acusación estadounidense, lo relacionan con estructuras criminales y con el equipo de fútbol Limón Black Star como supuesto mecanismo para lavado de dinero. Aseguró que en investigaciones previas en Costa Rica fue indagado por legitimación de capitales, tráfico de drogas e incluso homicidio, sin que se establecieran nexos que derivaran en condenas.
Sobre los testigos en su contra, afirmó que se trataría de colaboradores confidenciales que buscan reducir sus propias sentencias en Estados Unidos.
“No hay un solo gramo de cocaína decomisado, no hay un solo dólar que no fuera justificado por parte de mi persona”, manifestó.
Durante la entrevista, Gamboa abordó cuestionamientos sobre su relación con personas vinculadas públicamente a casos de narcotráfico. Argumentó que, como abogado penalista especializado en crimen organizado, ha representado a múltiples imputados y que su ejercicio profesional no constituye delito.
También se refirió a su permanencia en el centro penal, donde aseguró convivir con personas a quienes describieron como “valiosas”. Según indicó, fue asignado a ese módulo por disposición de autoridades penitenciarias.
Consultado sobre el impacto de su caso en la credibilidad de las instituciones que representaron —incluido el Poder Judicial y el Ministerio de Seguridad— negada que existe un daño institucional derivado de su situación judicial.
“Hay gente que debería estar aquí presa conmigo”
Gamboa también afirmó que existen personas en puestos de poder que deberían estar en prisión. Dijo que, de ser necesario, brindará información a las autoridades estadounidenses.
“Hay gente que no debería estar donde está, hay gente que debería estar aquí preso conmigo. (…) Por supuesto que voy a dar información”, declaró.
Mientras se define su futuro judicial, Gamboa sostiene que regresará al país tras demostrar su inocencia. “No voy a esperar que el viento sople a mi favor; yo soy el viento”, afirmó.
El proceso continúa en curso y será la justicia —en Costa Rica y eventualmente en Estados Unidos— la que determine su responsabilidad o inocencia.
