Los ruidosos drones Shahed 136 fabricados por Irán, con alas en delta y un costo de 50.000 dólares, llevan mucho tiempo siendo una presencia indeseada en los cielos de Ucrania.
Ahora, en las últimas horas, centenares de estas armas tan características han golpeado y siguen atacando Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y toda la zona del Golfo en un intento de Teherán por intimidar y castigar a los aliados regionales de Estados Unidos.
