En la vida existen bandas de las que uno siempre quiere acordarse, como es el caso de Un Pingüino En Mi Ascensor. Porque la música también son risas. La banda creada por José Luis Moro sigue dando guerra desde 1987, ofreciendo nuevas canciones, como … el reciente EP de villancicos ‘Blanca y Negra Navidad’, y presentándolas en directo. Además también podemos leer sus desventuras en el libro ‘Bajarse al Moro. Conversaciones con Un Pingüino En Mi Ascensor‘ que el periodista Chema Domínguez acaba de publicar para conocer al detalle la historia de José Luis Moro y de su banda mítica del pop nasal.
La tradición de las risas e irreverencias en la música es larga y extensa. desde Siniestro Total, Glutamato Yeyéa Los Nikispasando por Alberto Plapero con mención especial a bandas como Los Inhumanos, No Me Pises Que Llevo Chanclas, The Refrescos, Mojinos Escozíos, y cómo no, a Un Pingüino En Mi Ascensor (UPEMA).
Estas conversaciones entre Moro y Domínguez surgen por la necesidad de contar la historia de la UPEMA. «Al poco de iniciar el libro se publicó ‘Hace Sol y es Viernes’ (2022) y me pareció que era un disco de época similar a ‘El Balneario’ (1987)», explica Domínguez, quien también publicará un libro sobre la historia del humor en españa a través de la música desde 1978.
Moro recuerda cómo Andrés Rodríguez, locutor en Onda Madrid en aquella época (ahora director de Spain Media), le grabó su primer álbum y escribió por DRO. Moro reconoce que su sonido viene «del punk y de la música electrónica», y menciona a Andy McCluskey, de OMD, «para hacer punk sólo había que saber tocar tres acordes, para hacer lo que nosotros hacemos sólo hay que saber tocar un botón».
Detalles del concierto del 40 aniversario de UPEMA.
(sensación humana)
Moro y el Pop sin Ataduras
Domínguez quiere reivindicar a UPEMA, porque está en una época igual de buena que cuando se estrenó. «Me interesaba mucho ver su recorrido, por muchas razones, pero siempre dándole mucho contexto, poniéndolo en su plano. En los 80 era muy difícil tener éxito, porque aunque parezca lo contrario, todo funcionaba. Daba igual lo que se grabara. UPEMA no solo tenía que competir con nuevos grupos que eran muy buenos y tenían mucho calado comercial, sino que en la segunda mitad de los 80 comenzó la época dorada de Danza Invisible, y Radio Futura conseguía sus mejores ventas. La competencia era brutal. Así que es muy llamativo que alguien como Un Pingüino En Mi Ascensor con una propuesta absolutamente original, basada en el lo-fi, consiguiera discos de oro, de platino. Luego pone la lupa y además que había mucho talento».
La gente sigue necesitando letras graciosas, o música evasiva. Y la música de UPEMA tiene algo de eso. «No trato que nadie se ponga a pensar. Trato que sea divertido. Tiene que ver con lo que a mí me gusta escribir y componer, y con lo que a mí me gusta vivir cuando estoy en un escenario: a mí me gusta pasarlo bien», reconoce Moro.
Chema Domínguez rescata la irreverencia de Un Pingüino En Mi Ascensor y su humor en la música pop española
Domínguez subraya «la temática tan variada, y que la publicidad (Moro es publicista) cruza prácticamente toda su discografía. Hay canciones que han salvado una distancia de 40 años, como ‘El Balneario‘, por ejemplo, o ‘Perestroika’, otras mucho más pop y que se podrían considerar más de un burbujeo del momento, como es ‘Espiando a mi vecina‘, y aguantan el tipo de una manera asombrosa. Por lo tanto, detrás hay muchísimo más que una canción chiste o una broma recurrente».
Uno de los alicientes del libro es que incluye historias desconocidas y que a los lectores les puede gustar conocer. «Una historia sobre un grupo siempre es divertida. A mí es un género que me encanta», resalta Moro. joaquín de Los Nikis le decían a Moro que se mueven en un género complicado. «Estamos en un filo de una cuchilla en el que te puedes caer para cualquier lado, y si te caes en el malo vas al pop tuno, y mantenerte ahí es muy complicado».
Pop Irreverente de toda la vida
Moro reconoce que UPEMA «no triunfó mucho porque éramos demasiado indies para los pijos y demasiado pijos para los indies». Una clave de UPEMA es que se ha movido con libertad, Moro siempre ha buscado que le guste lo que hace, sin tener la obligación de hacer un número de conciertos. Luego en sus letras juega con arquetipos de personajes típicos. «La comedia da mucho juego: lo sacas por ejemplo de su hábitat natural y le llevas a otra parte, a otra capa social, a otra situación», apunta Domínguez.
«Así que es muy llamativo que alguien como Un Pingüino En Mi Ascensor con una propuesta absolutamente original, basada en el lo-fi, consiguiera discos de oro, de platino. Luego pone la lupa y además que había mucho talento»
Moro considera que es «un psicópata de la rima consonante, y más ahora que antes. Me preocupan mucho las rimas cutres y rimar infinitivo con infinitivo, ese tipo de cosas. La música también tiene mucho de sacrificio. De que encaje y de no ser demasiado pesado. Y el pop tiene una medida mental que es de tres minutos y medio como máximo. A mí me preocupa ya cuando me paso de los tres, de hecho». Y sobre la música tiene claro que no le preocupa tanto el sonido como el «que esté al servicio de la composición de la historia».
Según Domínguez UPEMA «mejora con el paso del tiempo. Del Pingüino se puede aprovechar todo, hasta el paraguas. Venía escuchando por ejemplo los descartes de ‘Hace sol y es viernes’ (2022) y hasta en eso hay unos aciertos tremendos. Tener tanto para poder mostrarte ya te da muchas garantías».
