El saludo afectuoso del domingo, en pleno discurso de apertura de sesiones en el Congreso, sirvió para confirmar que la sintonía entre Javier Milei y Patricia Bullrich Sigue tan fina como siempre.
Si durante febrero hubo cortocircuitos, se limitaron a la relación entre Karina Milei y la jefa de bloque libertario del Senado. Los motivaron cierta sobreexposición de Bullrich en la discusión parlamentaria por la reforma laboral, sumado a reproches por la caída del controvertido artículo de las licencias. Pero ya pasó.
En el Gobierno, el Presidente especialmente, le destacan a Bullrich. su alineamiento totalcasi una cuestión de fidelidad política que en el universo libertario valoran más que cualquier otra virtud.
La comparan frecuentemente con Victoria Villarruel, la vicepresidenta que desde hace más de dos años tiene juego propio y el vínculo completamente cortado con la Casa Rosada. Bullrich, de exitosa gestión y un nivel de imagen positiva alta entre los militantes libertarios, nunca los traicionó, ni en los tiempos de ministra ni ahora como jefa de bloque. Y eso puede tener premio.
Se ha escrito varias veces en estos años en las páginas de Clarín que tras más de 40 años de recorrido en la política, pocos lugares le resultan atractivos a Bullrich en términos de cargos.
Ministra ya fue, más de siete años y en tres períodos diferentes, y como legisladora tuvo también varias etapas. Su lugar actual, como espada clave del Senado, le genera mucha actividad y presencia mediática. Pero, si bien no lo dice, lo siente como un paso temporal hacia otra aventura.
El deseo que Bullrich blanqueó en charlas con su entorno es ser la compañera de fórmula de Milei en su intento por ser reelecto en 2027.
Lo viene diciendo desde hace más de un año, cuando se empezó a mencionar su nombre como posible candidata a la jefatura de Gobierno porteña.
En una entrevista reciente con ClarínBullrich ninguneó esa posibilidad y al ser consultada por una posible candidatura a Vice, si bien la evitó confirmar, parecía estar más interesada. “No quiero hablar de nombres, quiero hablar de ideas. No me estoy poniendo en ningún lugar, ni soy candidata a nada porque acabo de asumir como senadora”, fue la forma elegante de salir.
En el Gobierno saben que Bullrich, que este año cumplirá 70, aspira a ser la compañera de fórmula de Milei en 2027. Por trayectoria y recorrido propio no le atrae otro lugar y está convencida de que en la Rosada la necesita para liderar una cámara en la que Villarruel, en crisis con la Rosada, terminó imponiendo su propia agenda.
El abrazo de Milei y Bullrich en pleno discurso el domingo fue bien gráfico respecto a una relación que no tuvo daños propios desde el momento en el que se estableció una alianza política, luego de las elecciones de 2023 en las que compitieron en contra.
Cuando se piensa y se diseña la reelección de Milei, en el Gobierno también analizan quién va a acompañarlo los cuatro años siguientes. Bullrich siempre fue, y sigue siendo, una opción casi inmejorable para pensar en arrebatarle la Ciudad al PROaunque ese partido también lo juega Manuel Adorni, de exitoso debut en las legislativas de 2023.
El propio Adorni es otro nombre que también suena para ser un eventual compañero de fórmula de Milei. Aunque hoy el nombre de Bullrich corre con más fuerza. Por ganas transmite y porque las encuestas también en esa señal.
