“Ese mensaje nunca lo esperas, porque cuando te retiras, nadie te llama”, dijo Jorge ‘Chupete’ Guajardo, quien fichó en Gasparín FC.
Jorge Guajardo era toda una estrella en las inferiores de Palestina y tanto por su mirada como por su capacidad goleadora, fue comparado con Humberto Suazo y recibió el apodo de ‘Chupete’.
“En cadetes fuimos campeones durante tres años consecutivos. El partido más difícil lo ganábamos 2 o 3-0 y en los fáciles hacíamos cinco o seis goles. Todos llegaron al plantel y en general siguen jugando. Estaban Paulo Díaz, Alejandro Contreras y Darío Melo, entre otros… Yo hacía dos o tres goles por partido y una vez se me acercó Carlos Caszely a hablarme, me dijo que él jugaba igual que yo en los cadetes”, cuenta en diálogo con As.
En ese momento, su nombre llegó a estar en la carpeta de los tres grandes. “Me cerraron las puertas cuando era juvenil. Me buscaron Colo Colo, la U y la UC y Palestino no quiso. Pensaban que más adelante podría salir algo mejor. ¿En cuál de los tres me gustaría haber jugado? En cualquiera. Mi abuelo era de la U y me vestián de ese equipo. Después, por mi papá, me ponían la camiseta de Colo Colo”, confiesa.
– Por todo esto, su carrera prometía, ¿por qué no pudo afianzarse en Palestino?
– Me faltó un poco de suerte. Me sacaba la mugre y siempre traían a alguien de afuera y tenían que ponerlo. El jugador chileno se saca la cresta para jugar y el DT trae a alguien de afuera y no es lo que se espera y lo ponen igual, mientras uno que trabaja mucho todo el año, no tiene oportunidades. En su momento, Pablo Guede me dio hartas chances y creo que la aproveché, fue uno de mis momentos altos en Palestino. De todas formas, el fútbol igual te da vuelta la espalda, aunque hagas las cosas bien, siempre hay algo que te tira para fuera, un dirigente o cualquier cosa.
– Luego pasó por Arica, Puerto Montt y Valdivia, entre otros y después no se supo mucho más de usted. ¿Qué fue de su vida?
– Me jubilé y estuve dos años sin jugar. Tuve a mi mamá enferma igual, le dieron tres ACV, así que estuve alejado y no quería nada con la pelota. En todo este tiempo trabajé de cargador en CIC, acá en Maipú. Ya tengo dos hijos, así que tenía que velar por ellos.
– ¿Y fue muy grande el cambio de cambiar el fútbol por un trabajo normal?
– El cambio es grande. Hay que trabajar siete ahoras y antes entrenabas dos o tres y después tenías libre. Acá entras 7 u 8 de la mañana y hay que estar todo el día dándote.
“Me tiré a la orilla de la carretera y me puse a llorar”
Ahora, Guajardo, con 31 años, volverá al fútbol tras fichar en Gasparín FC, elenco que competirá en la Tercera B.
“Me iba al trabajo y Marco, que es el ayudante del club, me puso si me gustaría retomar el tema del fútbol. Leí todo el mensaje, me tiré a la orilla de la carretera y sólo quería llorar. Llamé a mi esposa y le corté. Me volví a llamar y le dije Llegó el mensaje que uno nunca espera. Quieren que vuelva a jugar’ y yo lloraba y lloraba’”, cuenta.
– O sea fue totalmente sorpresivo…
– Es que ese mensaje nunca lo esperas, porque después que te retiras, nadie te vuelve a llamar. Mi señora me ayudó y tuve que dejar el trabajo, pero Gasparín me dio uno como bodeguero. ¿Mis objetivos? Creo que voy a hacer varios goles y habrá alguna llamadita de otra división.
FUENTE: CHILE.AS.COM
Vistas: 109
