En el comedor de la escuela elemental Julio Sellés Solá, en san juandonde decenas de niños consumen su primera comida del día, una nevera llena de botellas de leche fresca llama la atención.
La nevera, que luce como las que se utilizan en los comercios, es parte de una iniciativa del Departamento de Educación y la elaboradora de leche Tres Monjitas que pretende incentivar el consumo del desayuno que se sirve en los comedores escolares.
La iniciativa, que comenzó a implantarse en enero como un proyecto piloto en la Julio Sellés Solá y otras tres escuelas, consiste en cambiar la presentación de la leche fresca. Por años, la leche y la chocolatina se sirvieron en bolsas con sorbeto y ahora se sirven en botellas plásticas de 8 onzas en los planteles participantes..
“El empaque no era tan atractivo”, admitió este miércoles Orlando Gonzálezgerente general de Tres Monjitas. “Ahora, el estudiante verá en el comedor el mismo empaque que ve en el mercado y va a tener la oportunidad de ir a la nevera, abrirla, elegir el producto que desea y disfrutarlo”.
Informó que, desde el inicio del proyecto piloto, el incremento en el consumo del comedor escolar ha promediado el 30% en las cuatro escuelas participantes. “Es importante incentivar su consumo porque la leche fresca tiene más de 13 vitaminas y minerales esenciales para el crecimiento de los niños y el fortalecimiento de los adultos”, apuntó González.
Durante su visita este miércoles a la Julio Sellés Solá para dar a conocer el proyecto piloto, el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parésafirmó que “la alimentación y la nutrición tienen mucho que ver con el desempeño y la conducta de los estudiantes en la sala de clase”.
Resaltó la importancia de hacer la primera comida del día en el comedor escolar, donde los menús son desarrollados por nutricionistas para que sean equilibrados, tengan todos los grupos de alimentos en porciones adecuadas para los alumnos y contengan menos grasa, sodio y conservantes que otras alternativas fuera de los planteles.
“Sabemos que, muchas veces, esta es la principal fuente de alimentación de nuestros niños, así que para nosotros es sumamente importante que vengan al comedor”expresó Ramos Parés.
Por su parte, el secretario de agricultura, Irving Rodríguez Torresresaltó que el aumento del consumo de leche fresca en los comedores escolares debe redundar en beneficios para los ganaderos y las plantas elaboradoras. “La industria lechera sigue siendo la industria agrícola número uno en Puerto Rico”destacó.
Los entrevistados coincidieron en que se prevé que el cambio de empaques de la leche fresca se implanta dentro de un año en las 857 escuelas públicas y 155 privadas que cuentan con comedores escolares.
Ramos Parés informó que, de 231.000 estudiantes matriculados en el sistema público, unos 140.000 utilizan el comedor durante el almuerzo y unos 40.000 consumen el desayuno. Agrega que espera que, cuando se implanta en todas las escuelas el cambio en la presentación de la leche fresca, redunde en un incremento en la utilización del comedor.