Donald Trump ha activado el miedo a un «misil económico» contra España con el amago de romper el comercio con un «socio terrible». Es un nuevo episodio de enfrentamiento entre ambos países que ya en octubre de 2025 destruyó la amenaza de aranceles adicionales si … Pedro Sánchez no incrementaba su compromiso de gasto en defensa hasta el 5% del PIB, aunque entonces no se materializó. Lo que ocurre ahora se desconoce, pero ya ha sembrado de preocupación e incertidumbre a las empresas españolas; hijo más de 27.000 las que tienen intereses con el país, muchas de ellas pymes, con productos muy destacados en la economía española como el aceite de oliva, el vino o el jamón, entre otros muchos. Un comercio que mueve casi 17.000 millones de euros en exportaciones y otros 30.000 en importaciones; una balanza, por tanto, deficitaria. El misil lanzado por Trump ha generado inseguridad en el tejido empresarial, que en bloque está pidiendo «prudencia» al Gobierno.
La negativa de España a colaborar con Estados Unidos en el ataque a Irán el pasado sábado y el rechazo al uso de sus bases militares de Rota y Morón para operaciones logísticas abre un nuevo frente de tensión política con Washington que el tejido empresarial confía en que se encarrile. el «No a la guerra» resucitado por Pedro Sánchez ha llevado a perfiles de alto peso en CEOE, como Miguel Garrido, vicepresidente primero, a reclamar al Ejecutivo que «reconduzca la situación». «En una confrontación entre Irán y Occidente, España debe estar, sin ninguna duda, con los socios de Occidente». El dirigente empresarial, presidente de los empresarios madrileños, teme también por la inversión de Estados Unidos en nuestro país, ya resentida en los últimos años.
los grandes fondos norteamericanos Llevan tiempo recelando de la política económica del Gobierno y replegando sus inversiones. Las puestas fiscales puestas en marcha por el Ejecutivo, la inseguridad jurídica que perciben, la polémica en torno a los impagos de las renovables, y la sensación de la buena sintonía comercial con China, han hecho mella en los intereses de los principales grupos inversores de Estados Unidos en España. La inversión recibida desde el país norteamericano durante el pasado ejercicio alcanzó los 1.443 millones de euros, un 53% menos que en el mismo periodo de 2024. Es el peor registro desde 2020 y, si se omite este año tan marcado por la pandemia, desde 2016. Fuentes consultadas auguran un nuevo desplome inversor.
Energía y materias primas
No es la primera vez que el presidente de Estados Unidos amenaza explícitamente a España, ya que las discrepancias entre los dos gobiernos han sido recurrentes, pero sí es la primera vez que amaga con la posibilidad de romper la relación económica. Dirigentes como lorenzo amorpresidente de ATA y vicepresidente de CEOE, muestra en declaraciones a este medio su gran inquietud por la situación generada y teme que pueda volver a reproducirse en España una espiral inflacionista como la ocurrida con la guerra de Ucrania, que disparó los precios de energía y de las materias primas (gas, petróleo, cereales), y ahogó a muchas pymes, autónomos y familias.
Recuerda Amor que son muchos los pequeños negocios que operan en Estados Unidos, con productos como el aceite y la aceituna, y avisa también de que una situación de estas características podría provocar nuevas subidas de tipos de interés, de las hipotecas, y dañar al sector turistico.
El caso de la aceituna de mesa
Aunque todavía no está claro cómo acabará el choque con la primera potencia mundial, en el recuerdo de los empresarios queda el impuesto que en 2018 puso la Administración Trump a las aceitunas de mesa. Se establecieron derechos antisubvención y antidumping de entre el 30% y el 44% a las importaciones españolas de este producto por considerar que la financiación pública que recibirían para su producción dañaba a la industria estadounidense. Aunque la OMC se posicionó en contra, el mercado estadounidense quedó cerrado para los productores españoles. Este mismo sector vuelve a temblar ahora.
Por todo ello, CEOE, Cepyme y ATA han exigido a Pedro Sánchez que las relaciones comerciales «no se vean afectadas de ninguna manera» con un «país amigo y un socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera».