La visita de los Reyes a Arco Estaba creciendo con normalidad hasta que, a la altura de la galería Sabrina Amrani, de repente, un grupo de galeristas ha empezado a pitar. Al principio, tres. Luego, 10. “Me están jodiendo el negocio”, ha gritado uno. A lo que otro ha añadido: “Urtasun dimisión”. El ministro de Cultura, serio, sin dirigir la mirada, ha continuado el recorrido que ha arrancado a las 11 horas. Le exigen que baje el IVA cultural al igual que otros Gobiernos en Europa: el 21% les está asfixiando. Y, por ello, no les ha quedado otra que revolverse.
De los 211 proyectos que la conforman la 45ª Feria de Arte Contemporáneoel 34% parte con un hándicap: al ser españoles, si quieren vender una pieza, sus clientes deberán desembolsar una cantidad mayor por este impuesto. Lo que, de cierto modo, como han asegurado durante la protesta organizada en su inauguración, les resta oportunidades. En Europa lo han bajado considerablemente hasta alcanzar, entre otros, ojo, el 7% en Alemania y el 5% en Italia. Cifras que han incentivado el coleccionismo y que, en citas mundiales, como ésta, dejan en desventaja a los artistas patrios. “Lo queremos como en Portugal“, han chillado. Los aplausos no se han hecho de esperar.
Los reyes Felipe VI y Letizia inauguran la feria ARCO 2026 / José Luis Roca
Durante la ruta guiada por Maribel López, directora de Arco, atentísima, Felipe y Letizia han cruzado los pabellones 7 y 9, haciendo paradas en las galerías Miguel Marcos, Green Art, Barro, Miguel Nabinho y Senda, entre otras. La expectación era máxima, reuniendo a curiosos en cada uno de los tramos. “No podemos más”, se ha escuchado en distintas ocasiones. Una reivindicación que no se ha extendido a la mayoría de proyectos, que han preferido guardar silencio durante el encuentro. El revuelo trajo consigo ayer la primera reacción política: Isabel Díaz Ayuso anunció la pago del 100% del impuesto de Transmisiones a las obras adquiridas en galerías especializadas y marchantes.
Arco cerró 2025 con un saldo positivo: recibió 95.000 visitantes y un incremento de las compras institucionales. El Ministerio de Cultura, por ejemplo, se hizo con 26 obras por 497.999 euros. Y, por su parte, el de Transición Ecológica desembolsó 188.000 por siete piezas. Aún así, tal y como explica Marco Kaubisch, de Casado Santapau, la situación es compleja: “Si uno de nuestros artistas tiene su obra disponible también en otra galería europea y un cliente quiere hacerse con ella, en la nuestra pagaría un 21%. En cambio, si es francesa, un 5,5%. La fiscalidad en España es muy agresiva en ciertos aspectos. Con la bajada del IVA conseguiríamos poner nuestro mercado en el mapamejorando su posición a nivel global”.

Los reyes Felipe VI y Letizia inauguran la feria ARCO 2026 / José Luis Roca
En el ‘Programa general’ participa en 175 galerías, de las cuales el 66% son extranjeras. De ellas, el 31% son de origen latinoamericano, lo que subraya el interés de Arco por difundir el patrimonio artístico de este continente. Entre los nombres destacados se encuentran Alarcón Criado, Elvira González, Travesía Cuatro, Lia Rumma y Raquel Arnaud, entre otros. El resto de galerías hasta completar las 211 se reparten en tres secciones comisariadas: ‘Arco2045, Perfiles’ y ‘Opening’. En todas, la premisa es la misma. “Te cuesta más dinero comprate la misma pieza aquí que en París. Y, dadas las cosas, a veces, compensa cogerse un avión. Estamos luchando por internacionalizar a nuestros artistas. No es un capricho”, mantiene Inés Navarro que, desde Leandro Navarro, positiva, creo que la presión no caerá en saco roto. Un deseo: “Espero que se haga ya. Lo veo factible”.
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