El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió el jueves en que él debería tener un papel en la elección del próximo líder supremo de Irán tras el asesinato del ayatolá Ali Kamenei, cuyo hijo, dijo, le parece un candidato inaceptable.
“El hijo de Jamenei (muerto en el primer día de la guerra en un ataque) es un peso ligero. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy”, dijo Trump al medio Axios, estableciendo una comparación con Venezuela, donde la presidenta interina Delcy Rodríguez ha cooperado con él bajo amenaza después de que Estados Unidos derrocara a Nicolás Maduro.
“Están perdiendo el tiempo. El hijo de Khameneí es insignificante. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy (Rodríguez) en Venezuela”, aseguró Trump.
Tras la operación militar que en enero capturó al expresidente venezolano Nicolás Maduro, Trump apostó la entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, para pilotar la transición en el país caribeño, y ha alabado repetidamente su labor al frente del Gobierno interino y su cooperación con Washington.
“El hijo de Jameneí me parece inaceptable. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”afirmó a Axios Trump, que añadió que Mojtaba Khameneí, de 56 años, está destinado a seguir la línea de su padre, lo que, según el presidente estadounidense, obligaría a Washington a volver a atacar a Irán “en cinco años”.
La Constitución iraní establece que al líder supremo debe nombrarlo por mayoría simple una Asamblea de Expertos, un cuerpo formado por 88 clérigos que se eligen en las urnas cada cuatro años.
El nombre de Mojtaba Khamenei, al que se le atribuye una importante influencia política y con cuerpos armados como la Guardia Revolucionaria, viene sonando con cada vez más fuerza en los últimos días de cara a convertirse en nuevo líder supremo iraní.
Tras la muerte del guía supremo iraní Alí Khamenei en los ataques de Israel y Estados Unidos, uno de los principales candidatos a sucederlo es su hijo Mojtaba, considerada una de las personalidades más influyentes de la república islámica.
Irán quiere designar “lo antes posible” un nuevo líder, afirmó el miércoles Ahmad Khatami, miembro de la institución encargada de elegir al guía supremo.
También se evocan los nombres de Alireza Arafi, uno de los tres miembros del consejo que dirigen internamente el país, el conservador Mohsen Araki, e incluso de Hasán Jomeini, nieto del fundador de la república islámica, el ayatolá Ruholá Jomeini.
De ser elegido, Mojtaba Khamenei asumiría a los 56 años el lugar de su padre, abatido el sábado a los 86 años tras más de tres décadas al frente del país.
Hace apenas dos años, en 2024, Alí Khamenei había negado un escenario de sucesión dinásticapuesto que la revolución islámica de 1979 había acabado con siglos de monarquía hereditaria.
Nacido el 8 de septiembre de 1969 en la ciudad santa de Mashhad (este), Mojtaba es uno de los seis hijos del ex guía supremo y el único con una posición pública, aunque no ocupa un cargo oficial.
Debido a su discreción en ceremonias oficiales y medios de comunicación, su verdadera influencia dio lugar a intensas especulaciones tanto entre la población iraní como en círculos diplomáticos.
El religioso, con barba canosa y turbante negro de los “seyed” -los descendientes del profeta Mahoma-, fue presentado por algunos como el verdadero dirigenteque actuaría entre bastidores en la oficina del guía supremo, núcleo del poder en Irán.
Se le considera cercano a los conservadores, especialmente por sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, ejército ideológico de la república islámica. Esta relación se remonta a su participación en una unidad de combate al final de la larga guerra entre Irak e Irán (1980-1988).
Nunca elegido
Cuando le impuso sanciones en 2019, el Tesoro de Estados Unidos había indicado que Mojtaba Khaamenei “representaba al guía supremo oficialmente, aunque nunca fue elegido ni nombrado para un cargo gubernamentalaparte de sus funciones en la oficina de su padre”.
Alí Khamenei “delegó parte de sus responsabilidades de liderazgo a su hijo”quien trabajó “en estrecha colaboración” con unidades de los Guardianes de la Revolución “para avanzar las ambiciones regionales desestabilizadoras de su padre y sus objetivos represivos internos”, añadía el Tesoro estadounidense.
Opositores lo responsabilizan de desempeñar un papel en la violenta represión tras la reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad en 2009, que provocó un amplio movimiento de protesta.
Según una investigación de Bloomberg, Mojtaba se enriqueció considerablemente al tejer una extensa red de empresas fachada en el extranjero.
En el ámbito religioso estudió teología en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, donde también impartió clases.
Alcanzó el rango de hoyatoleslam, título otorgado a clérigos de rango intermedio, inferior al de ayatolá que ostentaban su padre y Ruhollah Jomeini.
Su esposa, Zahra Hadad Adel, hija de un expresidente del Parlamento, tambien murio en los ataques israeloestadounidenses que provocaron la muerte del guía supremo y de su esposa, según las autoridades iraníes.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió el miércoles que cualquier sucesor de Alí Khamenei se convertiría “en un objetivo”.
