A medida que Israel y Estados Unidos abren un nuevo capitulo de caos en Oriente MedioChina se beneficia de la ONU establecimiento de un Washington al que no le sobran recursos materiales, y tampoco políticos, como para poner el foco sobre Asia.
La postura oficial de China ha sido condenar los ataques. “Inaceptables”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de China. Wang Yi también pidió un alto al fuego, la clásica retórica con la que Pekín reacciona a las cada vez más erráticas medidas de Donald Trump en política exterior. Cuando Estados Unidos apresó en enero al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, Wang hizo declaraciones similares.
