En pleno éxodo de balseros hacia la Florida, tres avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate se despegaron la mañana del 24 de febrero de 1996 del aeródromo de Opa Locka, al norte de Miami. Como tantas otras veces en los últimos años, voluntarios … de esa organización humanitaria se disponían a auxiliar en su travesía sobre unas aguas plagadas de tiburones a los afligidos cubanos que huían de las penurias del llamado ‘periodo especial’ en la isla que siguió al derrumbe de la URSS. Pero esta vez no iba a ser como las anteriores.
Cazas MiG de fabricación soviética salieron al paso de las avionetas Cesna procedenes de la costa estadounidense y abrieron fuego. Dos de los tres aparatos fueron abatidos. «¡La otra destruida! ¡La otra destruida! –se oye celebrar a uno de los pilotos en el audio de aquel día que se reproduce junto a estas líneas– ¡Patria o muerte, cojones!». Perdieron la vida los ciudadanos estadounidenses carloscosta, Armando Alejandro y Mario Manuel de la Peña.y el residente legal en EE.UU., Pablo Morales.
Un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) concluyería más adelante que el derribo se produjo en aguas internacionales, frente a la versión del régimen castrista de La Habana, que sostenía que las avionetas habían invadido su espacio aéreo.
Treinta años después, las familias y los compañeros de las víctimas de Hermanos al Rescate siguen esperando que se haga justicia. Con ese objetivo, el fiscal general del estado de la Florida, James Uthmeierha anunciado esta semana que reabrirá una investigación estatal por posibles crímenes de Estado de Cuba en aquel incidente que se puso en marcha hace años y que se cerró en la época de la Administración de joe biden (2021-2025). «Por alguna razón no quería que siguiera adelante», criticó Uthmeier, que dijo haber reactivado el caso en cuanto se enteró para que la investigación continuara su curso.
En el momento del ataque a las avionetas, el mando de las Fuerzas Armadas cubanas recaía en Raúl Castroquien asumiría el liderazgo del régimen a la muerte de su hermano Fidel en 2016, por lo que la reapertura del expediente abre la puerta a su posible imputación por parte de EE.UU.
AUDIO: las conversaciones de los pilotos cubanos que abatieron las aviones de Hermanos al rescate el 24 de febrero de 1996.
(Fuente: MAR por Cuba / Edición: David Conde)
La decisión del fiscal de la Florida se produce en un momento de máxima presión sobre La Habana desde la Administración del actual presidente, Donald Trumptras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y la ofensiva en Irán en la que han muerto el líder supremo Alí Jamenei y buena parte de la cúpula dirigente del país. Este mismo jueves Trump aseguró que la dictadura cubana caerá «pronto» y que está «desesperada por llegar a un acuerdo».
Nuevas esperanzas para familiares y compañeros
Sylvia Iriondo viajaba con su marido en la tercera avióneta que partió de Miami, la única que se salvó, y desde aquel 24 de febrero de hace tres décadas no ha dejado de luchar por mantener viva la memoria de los cuatro voluntarios que perecieron a manos de la aviación cubana y de reclamar que se encause a Raúl Castro. Ahora se le abren nuevas esperanzas.
«El anuncio por parte del fiscal general de la Florida constituye un paso esencial para que finalmente haya justicia para los mártires y sus familias; para que cese la impunidad» sobre «uno de los crímenes más horrendos en la larga lista de crímenes cometidos por la dictadura», asegura a ABC desde Miami.
«Cuatro jóvenes pilotos y voluntarios en vuelo humanitario para rescatar balseros en busca de libertad fueron vilmente asesinados en un horrendo crimen de lesa humanidad»
Sylvia Iriondo
Superviviente del ataque del 24 de febrero de 1996 y presidenta del MAR de Cuba
En lo que califica de «la masacre de Hermanos al Rescate», recuerda, ese día, recuerda, «fueron pulverizadas en el aire dos avionetas civiles, desarmadas e indefensas de la organización humanitaria en espacio aéreo internacional» y «cuatro jóvenes pilotos y voluntarios en vuelo humanitario de salvamento de vidas para rescatar balseros que escaparon de la isla en busca de libertad fueron vilmente asesinados en lo que constituye un horrendo crimen de lesa humanidad».
«Sus familias, nuestros congresistas y nuestra comunidad no han cesado en el reclamo de justicia», asegura Sylvia Iriondo, que sostiene que «se sabe quiénes fueron los que dieron la orden y quiénes la ejecutaron, pero faltó la voluntad por parte de la Administración del presidente clinton en 1996, cuando se perpetró la masacre, y en las administraciones posteriores». «Hasta ahora», afirma Sylvia Iriondo, que presidenta la organización Madres y Mujeres Anti-Represión por Cuba (MAR por Cuba).
Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario de la Peña y Pablo Morales fueron las cuatro víctimas del derribo de dos aviones de Hermanos al Rescate en 1996. Figuras del exilio cubano, entre ellas la superviviente de aquel ataque Sylvia Iriondo, exigieron en una reciente vigilia en Miami que se encausara a Raúl Castro.
(ABECEDARIO)
El pasado mes de febrero los congresistas republicanos por la Florida María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balartasí como Nicole Malliotakispor Nueva York, pidieron en una carta conjunta dirigida a Trump el encausamiento de Raúl Castro por los hechos de 1996.
Días después, familiares de los cuatro muertos en el ataque y líderes del exilio cubano respaldaron la petición con una vigilia de la Asamblea de la Resistencia Cubana y sus organizaciones en el Memorial Cubano en el parque Tamiami de Miami.
«Es un paso y hay voluntad para finalmente presentar una acusación formal y el encausamiento de Raúl Castro», insiste Sylvia Iriondo tras la decisión del fiscal estatal. «¡Para Carlos, Armando, Mario y Pablo, así como para sus familias, ya es hora!», exclama como conclusión.
