Otro es el sentimiento patriótico
La madrugada de este 28 de febrero de 2026, atacaron Israel y Estados Unidos a Irán de forma conjunta en 4 ciudades, incluso en la capital Teherán.
Se equivoca Donald Trump cuando llama a los iraníes a salir a las calles a protestar contra su régimen; Eso no sucederá. Cuando un país es atacado por otro u otros, el sentimiento y las fuerzas se concentran en defender su territorio; el sentimiento de defensa de la patria es más fuerte, de tal manera que los iraníes estarán férreamente unidos para defender su patria.
Conocemos que ninguna amenaza representa Irán para Estados Unidos y, si se trata del enriquecimiento de uranio, varios países lo han hecho desde hace décadas y tienen ojivas y armas nucleares; los que más las poseen son: Estados Unidos, Rusia, China y, entre otros, el mismo Israel, que niega esa realidad.
Estaba claro que Estados Unidos se replegaría debido al pedido de los países árabes ya las terribles consecuencias como el cierre total de Ormuz al fluido comercio marítimo internacional, complicando la economía global, encareciéndolo todo, al paralizarse la región sin poder exportar petróleo y gas. La escalada de Trump es brutal; en el propio Estados Unidos se señala que es un régimen controlado por la “clase Epstein” y los lobistas sionistas.
Irán hoy es otro; prometió responder con mucho poder y fuerza militar. Después de la guerra de los 12 días, se ha venido preparando mejor, cambió su táctica, se fue de la guerra defensiva a la guerra ofensiva, amenazó con destruir todo y rápido. Posee helicópteros rusos, expertos en detener drones. Está actualizado en tecnología, en cargas útiles, en precisión, maniobrabilidad, capacidad para lanzar misiles de crucero; serán muy precisos y los tiene instalados en algunos lugares y listos para ser disparados, Irán es uno de los tres mejores del mundo en esas capacidades, también en margen de maniobra manual. El riesgo es que esta sea una guerra total. Irán bombardeará activos como barcos y bases y al propio Israel. Cualquier cosa que sea de interés para Estados
Unidos será un objetivo para Irán. Se sabe que Yemen también está mejor preparado para esta guerra. Los talibanes en Afganistán están con Irán y la política de este último está con Palestina contra el genocidio. La ventaja está con los iraníes, dicen.
Rusia, China e Irak están unidos con Irán. Los ataques quirúrgicos de Estados Unidos ya no funcionarán; esta guerra le será adversario. Se afirma que la propaganda de NBC, Fox News, diarios escritos alineados con los republicanos y lo que afirma MAGA no será creíble; la prensa catarí y turca que hablará en contra de Irán tampoco. Y nosotros el mundo estaremos absortos. ¿Seguiremos pensando que esta no es la Tercera Guerra Mundial?
Mercedes Regalado
Amazonía postergada: la educación superior como deuda estructural
En las provincias de Sucumbíos, Orellana, Morona Santiago y Zamora Chinchipe persiste una ausencia que no es menor: la falta de una universidad estatal propia. No se trata únicamente de infraestructura, sino de oportunidades, desarrollo y justicia territorial. La promesa nació al amparo de la Ley Orgánica para la Planificación Integral de la Circunscripción Territorial Especial Amazónica, concebida para impulsar un trato diferenciado a favor de la región. Sin embargo, el tiempo transcurrió y la expectativa quedó suspendida entre estudios técnicos y trámites administrativos.
Cada año, miles de jóvenes amazónicos culminan el bachillerato con la aspiración legítima de continuar su formación profesional. Para muchos, la única opción es migrar a ciudades lejanas, asumir costos elevados y adaptarse a realidades sociales complejas. Otros, simplemente, renuncian al sueño universitario por falta de recursos. Así, la desigualdad territorial se reproduce silenciosamente.
El marco constitucional reconoce la igualdad como principio rector. El artículo 11, numeral 2, de la Constitución de la República del Ecuador establece que todas las personas gozan de los mismos derechos y oportunidades. No obstante, cuando el acceso a la educación superior depende del lugar de nacimiento, esa igualdad se vuelve relativa. Las gestiones ante el Consejo de Educación Superior continúan sin una definición concreta que marca un antes y un después para la Amazonía.
La paradoja es evidente: territorios que sostienen buena parte de la economía nacional, especialmente por su producción petrolera, no cuentan con una oferta universitaria estatal acorde a su aporte. El desarrollo no puede entenderse solo como extracción de recursos; debe traducirse en inversión social y formación de talento humano local.
El desafío está planteado para el Gobierno Nacional encabezado por Daniel Noboa Azín. Más allá de las coyunturas políticas, la creación de universidades amazónicas representa una decisión estratégica para fortalecer la equidad regional.
La Amazonía no reclama privilegios. Demanda coherencia entre la norma y la acción. Apostar por su educación superior es apostar por un país más equilibrado, donde el origen geográfico no limita el futuro profesional de su juventud.
Elio Roberto Ortega Icaza
