Condenas de 15 años de prisión recibieron dos ciudadanos cubanos que fueron hallados culpables de delitos relacionados con drogas ilícitas, en un juicio efectuado en la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Artemisa, según informacion oficial.
Los acusados fueron juzgados en la causa 416 de 2025, un proceso penal calificado por las autoridades como “ejemplarizante”. Con este tipo de juicios, el régimen cubano busca disuadir a la ciudadanía de cometer delitos graves, en este caso, los asociados al trafico de drogas y sustancias de efectos similares, fenómeno que ha escalado a niveles preocupantes en el país.
Según la nota del Tribunal Provincial de Artemisa, las dos personas imputadas viajaron a La Habana con el objetivo de conseguir el cannabinoides sintético conocido popularmente como “químico” o “papelito”.
Tras haber adquirido el producto, fueron detenidos en la calle por oficiales antidrogas. Ambos tenían en su poder cinco envoltorios de papel que contenían el cannabinoides sintéticos 5 – flúor ADBcon un peso de 1,74 gramos. Con esa cantidad se garantizan al menos 2,200 dosis; y por cada una de estas, pueden consumir de dos a tres personas, aseguró el comunicado.
De acuerdo con las autoridades, las pruebas presentadas en el juicio oral permitieron demostrar la responsabilidad de los acusados en un delito asociado a drogas ilícitas o sustancias que producen resultados semejantes. Sin embargo, la nota oficial no aclara si fueron condenados por tenencia, tráfico o ambos delitos.
Tampoco se publicaron los nombres de los imputados, ni la fecha en que ocurrieron los hechos.
Además de la sanción penal, a ambas personas se les impusieron medidas accesorias de privación de derechos y prohibición de salida del país.
Tanto los procesados como la fiscalía tienen la posibilidad de interponer recurso de casación si no están conformes con el fallo, puntualizó la nota.
Según el tribunal, durante la instrucción del caso y en el juicio oral, se cumplieron las garantías procesales establecidas y se respetó el debido proceso, como establecen la Constitución de la República y la Ley de Procedimiento Penal.
El comunicado recordó el impacto nocivo del tráfico de narcóticos en la sociedad y en las familias, y las consecuencias de su consumo para la salud.
“El consumo de estupefacientes, como la marihuana y los cannabinoides sintéticos que se derivan de ella, afecta sensiblemente la salud de los consumidores, causándoles, entre otros, daños orgánicos y psicológicos como las alteraciones del sistema cardiorrespiratorio y de los procesos cognitivos (atención, concentración, memoria), depresión, psicosis, ansiedad; siendo, precisamente, los niños, adolescentes y jóvenes los más vulnerables”, recalcó.
El tráfico y consumo de drogas en Cuba se ha incrementado a niveles sin precedentes en los últimos años.
Las autoridades han admitido que en la isla circulan al menos 40 variantes de cannabinoides sintéticosde bajo costo y alta rentabilidad, cuyo consumo afecta con mayor fuerza a la juventud.
A pesar de que el régimen ha intensificado los operativos policiales y endurecido las condenas penales —acciones enmarcadas en su política de “tolerancia cero” contra las drogas—, tanto la venta como el consumo de narcóticos siguen creciendo en el país, evidenciando que la estrategia gubernamental resulta insuficiente.
¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:
editores@cibercuba.com
Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
