el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujerlas calles de las principales de México y el mundo se pintan de morado. Sin embargo, muchas quieren participar en las marchas, no es posible para todas y, ¿qué pasa si no puedo asistir a la marcha física? No todas las mujeres pueden estar presentes en el contingente, pero no te preocupes, hay diferentes formas de participar activamente.
La buena noticia es que el feminismo es un movimiento vivo que se nutre de muchas “trincheras”. La lucha no empieza ni termina en la avenida principal; se sostiene en las acciones cotidianasen el mundo digital y en la red de apoyo que tejemos desde casa. Si este 8M 2026 no saldrás a marchar, aquí te presentamos una guía completa de cómo sumar tu voz y hacer que tu activismo sea igual de valioso y potente.
Es importante recordar que el 8M es un punto de encuentro y una fecha de visibilidad máxima, pero el activismo puede realizarse todos los días. No marchar no te hace menos feminista ni menos comprometida con la causa. el activismo es diverso, es flexible y, sobre todo, es colectivo.
Activismo de cuidado
Históricamente, las mujeres han sido las encargadas de los cuidadosy muchas veces es precisamente esa carga la que les impide marchar. Si tú te quedas en casa, puedes convertirte en la red de seguridad de quienes sí salen a las calles.
- Enlace de emergencia en tierra: Ofrécete para monitorear la ubicación en tiempo real de tus amigas o familiares. Establece horarios de reporte y diez a la mano números de contacto de brigadas legales o de primeros auxilios. Ser el “contacto seguro” da una tranquilidad invaluable para quienes están en el contingente.
- cuidado colectivo: Si tienes la posibilidad, ofrece cuidar a los hijos, sobrinos o incluso mascotas de alguna compañera para que ella pueda asistir. El activismo también es facilitar que otros ocupen el espacio público.
Activismo en redes sociales
En la era de la informacionlas redes sociales son un campo de batalla fundamental. el activismo digital no es solo “dar me gusta” a publicaciones sobre el 8 de Marzo, también es una herramienta de educación masiva y denuncia.
- Combate la desinformación: Durante el 8M suelen circular noticias falsas o datos sacados de contexto para deslegitimar el movimiento. Tu trabajo puede ser compartir infografías verificadas sobre la brecha salarial, estadísticas reales de violencia de género y noticias de fuentes confiables.
- amplifica voces: Usa los hashtags oficiales como #8M2026 o #DíaInternacionalDeLaMujer. Más allá de publicar una foto propia, dedica tiempo a repostar testimonios de mujeres rurales, indígenas, trans o con discapacidad, cuyas exigencias muchas veces quedan en segundo plano.
Activismo económico
el sistema económico es uno de los pilares donde se asienta la desigualdad. Por ello, decide dónde pones tu dinero este 8 de marzo (y el resto del año) es una declaración política poderosa.
- Apoyo directo a emprendedoras: En lugar de comprar en grandes cadenas que solo se “visten de morado” un día al año, busca negocios locales liderados por mujeres. Comprar sus productos o servicios es fortalecer su autonomía económica.
- boicot consciente: Investiga qué empresas tienen denuncias por acoso laboral o brecha salarial injustificada. Dejar de consumir en esos lugares es una forma de presión efectiva para exigir condiciones dignas para todos los trabajadores.
Educación en el círculo cercano
A veces, el activismo más difícil no es gritar frente a un palacio de gobierno, sino señalar un comentario machista en la mesa del comedor o en el grupo de WhatsApp familiar o del trabajo.
- Cuestiona los micromachismos: Aprovecha el día para señalar, de forma asertiva pero firme, conductas que normalizan la violencia o la desigualdad en tu entorno inmediato.
- Formación interna: Dedica tiempo a leer. Conoce la historia de las sufragistas, entiende las diferentes corrientes del feminismo y revisa tus derechos laborales. Una mujer informada es una mujer que no puede ser manipulada.
Acciones simbólicas
Incluso si estás en una oficina o en el supermercadoexisten formas visuales de decir “aquí estoy y yo también exijo justicia”.
- El poder del color: Porta una prenda morada o un pañuelo (paliacate) verde o morado en la muñeca o en el bolso. Es un código visual que genera sororidad con otras mujeres que encuentres en tu camino.
- Mensajes desde tu ventana: Si vive en una zona transitada, coloque una pancarta o un cartel en su balcón o ventana. Las consignas en las casas también impactan el paisaje urbano y recuerdan que la exigencia es generalizada.
