El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, insistió ayer en que el Govern mantiene la “mano tendida” a ERC para negociar los presupuestos y expresó su “compromiso firme” de aprobarlos.
En un acto en el edificio del Banco de España de Barcelona, en el marco de la compra por parte del Ejecutivo de la mitad de las plantas del inmueble, Illa defendió que “la mejor certeza” para Catalunya “es tener presupuestos”, una necesidad de “estabilidad” y “recursos” que le trasladan en los sucesivos encuentros que viene manteniendo con agentes económicos, sociales, científicos y universitarios, aseguró, ante el conflicto en Oriente Medio, sobre el que reivindicó el “no a la guerra” y la “defensa compartida de los derechos humanos”.
El presidente reivindicó que el proyecto de presupuestos que ya se tramita en el Parlament contribuye a tener “una Catalunya más justa”, que es “la base para una economía más próspera” porque destina “dos de cada tres euros al sistema de protección” social y prevé “más inversión y Estado del bienestar que nunca”.
Las palabras de Illa llegan después de que la consellera de Economía, Alícia Romero, asegurara el jueves en la Cámara catalana que era “optimista” sobre la posibilidad de aprobar las cuentas. Sin embargo, ERC mantiene su negativa a sentarse a negociarlos si no tiene garantías sobre la recaudación del IRPF, lo que deja por ahora las cuentas sin los suficientes apoyos.
El optimismo de Romero contrasta con el ambiente que rezuman las conversaciones entre socialistas y republicanos. Fuentes del PSC señalan que siguen “intentando negociar” con ERC, pero remarcan que “los tiempos se agotan”. En este sentido, las mismas fuentes advierten de que la posibilidad de unas elecciones anticipadas en Catalunya “no se descartan”, pero recuerdan que esta es una decisión exclusiva del presidente Illa, que en público y en privado siempre se ha mostrado contrario a adelantar los comicios, aun en el caso de no poder aprobar las cuentas.
De hecho, el presidente ha venido criticando abiertamente la actitud del PP en regiones como Extremadura y Aragón, donde se han convocado comicios este año por circunstancias muy parecidas.
