La inversion en centros de datos en Estados Unidos, que son el fundamento y los centros nodales en los que se despliega la tecnología de la Inteligencia artificial (IA), superó US$ 500.000 millones en 2025 y fue seguido por China que invirtió más de US$ 200.000 millones en este mismo período.
No hay terceros países en este esfuerzo monumental que están realizando las dos superpotencias, el resto de las naciones del mundo no participan de esta ecuación crucial y están significativamente atrás en un camino creciente de irrelevancia.
Según la Reserva Federal, esta tendencia se acentúa en los próximos 5 años (Los efectos comerciales globales del auge de la infraestructura de IA / 2026), lo que significa que las dos superpotencias se separan cada vez más del resto del sistema global.
La Reserva Federal comprueba también que el auge IA ya se ha transformado en más del 40% a la economía norteamericana (US$ 28 billones / 27% del PBI global) y que se presta a reestructurar los otros dos tercios en 2030; está arrastrando directamente el auge del comercio internacional porque aumenta la demanda de insumos críticos y de bienes intermedios necesarios para construir los centros de datos como la infraestructura básica de la IA en EE.UU.
Según la Organización Mundial de Comercio (Perspectivas del comercio mundial de la OMC /octubre 2025), la mitad del aumento del intercambio global de bienes se originó en el aumento significativo de los productos vinculados a la inteligencia artificial, con el agregado de que estos sólo representan el 15% del total global.
Señala la OMC que esto está vinculada a la avanzada de la tecnología IA, que está constituida por la fabricación de semiconductores o papas fritasel instrumento fundamental para la producción de Inteligencia artificial.
En suma, lo que representa la inversión en centros de datos de Estados Unidos es lo que indica claramente que se está experimentando una revolución tecnológica que es la más transformadora y abarcante de la historia del capitalismo; y esto ocurre cuando recién ha comenzado a desplegar su enorme potencial en la transformación del mundo entero.
El cálculo de Jensen Huang, CEO y titular de Nvidia, la mayor empresa de tecnología IA del mundo, es que en los próximos 10 años la revolución tecnológica de la Inteligencia artificial transformará todas las regiones y sistemas productivos del sistema global sin excepción.
En breve síntesis aquí no hay burbuja especulativa alguna, sino una demanda mundial cada vez mayor, que la producción de equipos y bienes de capital IA no alcanza a satisfacer. Lo que en realidad ocurre en este momento es una crisis de oferta y no de demanda, y ésta es ante todo un auténtico punto de inflexión histórico, un cambio de época de raíz estructural. En todo caso lo que ocurre es que esta vez hay una crisis productiva derivada de una insuficiencia de oferta a escala global.
En EE.UU., a la cabeza nuevamente de este cambio de época, ha aumentado más de 1.500 veces la capacidad computacional en los últimos 3 años, tanto que China lo ha hecho 1.200 veces. En los dos casos esto ha ocurrido mediante un auge de inversiones que se acelera cada vez más en los próximos 3 a 5 años.
El liderazgo de EE.UU. en materia de IA es indiscutible, y el segundo lugar que corresponde a China también lo es, pero lo notable es que comienza a expandirse el comercio IA en algunos de los países petroleros del Golfo, especialmente Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Qatar, que crece 2 y 3 veces por encima del promedio global.
Las cifras que presenta la Reserva Federal sobre el comercio internacional de productos IA son las siguientes: alcanzaron un valor de US$ 272.000 millones en la primera mitad de 2025, lo que equivale a un aumento del 65% en relación al año anterior; y muy reveladoramente, las importaciones IA son las que más crecen en el sistema mundial, al punto de haberse duplicado en los últimos 12 meses.
Estados Unidos y China arrastran el crecimiento de las importaciones IA en el mundo, con EE.UU. acelerándolas en 2025, mientras que las compras chinas han caído significativamente en ese período debido a las restricciones impuestas por EE.UU. y México, que sólo ensambla productos alta tecnología para el mercado norteamericano, en tanto que la economía estadounidense ha aumentado en gran escala sus importaciones IA provenientes en casi su totalidad de Taiwán.
Las cifras de la Reserva Federal indican que el comercio internacional de productos IA comenzó a crecer cada vez más aceleradamente por encima del intercambio global de bienes en 2018; y esta disparidad cada vez más acentuada se origina prácticamente en la extraordinaria alza en la construcción de centros de datos en el territorio norteamericano.
El despliegue de la Inteligencia artificial que transforma todas las regiones del mundo y la totalidad de los sistemas económicos sin excepción es la tecnología fundamental de la época. Atraviesa todos los sectores y actividades del capitalismo absolutamente integrado del siglo XXI, y en primer lugar el comercio internacional de bienes y servicios.
Toda gira sobre la IA en el mundo de hoy, y transforma a este momento en un punto de inflexión histórico.
