En su paso por ‘El Cafelito’ de Josep Pedrerol, Juan Carlos Ferrero también habló de la figura y las aspiraciones de Carlos Alcaraz más allá de su ruptura profesional. El ahora entrenador del golfista. Ángel Ayora aseguró que su expupilo es bien capaz de poder superar los 24 títulos de Grand Slam de Novak Djokovic y ser el primero en la historia alcanzar los 25.
Un reto ambicioso sobre el que explicó que será muy importante la capacidad que tenga el tenista de imponer la disciplina. “Cuando desaparece la motivación que esta la disciplina. Cuando todo es nuevo hay mucha motivación pero después de unos años tiene que estar la disciplina para saber lo que hay que hacer en cada momento” explicó Ferrero.
Todo ello a raíz de la famosa frase del documental de Netflix ‘Carlos Alcaraz: A mi manera’ en el que Ferrero dejó ir una frase en la que aseguró que las desconexiones que tiene el murciano en su vida podrían desviarle del foco. Un hecho que pensaba mucha gente pero que él mismo se ha encargado de demostrar que más que distracción es necesidad.
“Nunca me ha dicho que le haya dolido. Es una frase que yo podría mantener pero cuando eres entrenador te tienes que adaptar. carlos es diferente. Puede irse cinco días y no entrenar y todo sigue igual. La mayoría no lo consigue. Creía que no iba a llegar, pero esta demostrando que él sí puede” explicó poniendo de manifiesto que el talento de carlitos es tan alto que puede imponer su manera.
Un hecho que, eso sí, matizó que no tiene por qué ser así en el futuro. “En el futuro ya se verá. Esas distracciones son muy golosas. Cada vez te llaman más. Pero si sabes diferenciar te puede venir bien” avisó.
Una preocupacion que Ferrero explicó que le vino sobre todo por su obsesión con tener el control total y absoluto de las cosas, un hecho que también fue así en su etapa como jugador. “El miedo era más físico que de tenis. Va sobrado de talento. Pero básicamente necesita estar fresco para no lesionarse”, mencionó.
Pese a ello, es totalmente consciente de la capacidad del número uno mundial, al que hay que entender. “Si a Alcaraz lo ahogas demasiado no funciona” terminó sobre el asunto.
