Las lluvias de las últimas semanas en el sur han impactado directamente sobre los olivos. El mercado fluctúa y se ajusta a las leyes de la oferta y la demanda. Si hay escasez, suben los precios. Si hay excedente, bajan.
Pero, además, en el … caso del sector del olivar se mueve también en términos «psicológicos», como apuntan expertos en el sector.
Las sucesivas oleadas de borrascas que no han dejado de impactar han afectado a los cultivos, pero una vez inventariados los daños, la otra gran pregunta se coloca del lado del consumidor: ¿Va a subir el precio del aceite de oliva?
En el recuerdo permanece la situación vivida entre los años 2022 y 2024 donde el litro llegó a alcanzar los 11 euros en un contexto de malas cosechas y una elevada inflación general de toda la cesta de la compra.
Ahora la situación es diferente. La cesta de la compra sigue subiendo, pero el aceite de oliva es de los productos que bajan llegando a acumular descensos en algunos momentos entorno al 30%.
Qué va a pasar con el precio del aceite en 2026
Pese a ello, el temor de los consumidores persiste. Francisco Elvira, portavoz de COAG explica que las últimas lluvias han supuesto una pérdida del «entre el 30 y el 50% de lo que quedaba por recoger». La buena noticia es que ya se habían recogido dos tercios de las mismas.
En el futuro inmediato, la situación es de estabilidad, como señala el portavoz. La gran clave para saber si subirá el precio del aceite de oliva está en el mes de mayo, en el que florecen los olivos.
Si los olivos brotan con fuerza y hay una buena campaña, la tendencia del precio es a bajar. Si se produce el caso contrario, el costo puede subir de cara al bolsillo del consumidor. Todo ello siempre, como suele suceder en el sector agrícola, con un ojo puesto en el cielo.
Pase lo que pase en mayo, desde el sector tranquilizan: «Se espera una cosecha media, como ha venido sucediendo en los últimos años y se espera que los precios se mantengan estables para la próxima temporada».
«Se espera una cosecha media, como ha sucedido sucediendo en los últimos años y se espera que los precios se mantengan estables»
francisco elvira
Portavoz de COAG
Aunque las fuertes y abundantes lluvias han afectado a los campos, Elvira destaca que ese trabajo adelantado de recogida impide que el consumidor final vaya a notar subidas: «No ha sido suficiente».
En febrero, el aceite de oliva virgen extra se situó alrededor de los 4,36 euros el litro de media y los productores no esperan cambios drásticos en esta tendencia.
