En junio del 2015, el entonces casi recién llegado nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, provocó sorpresa en sus propias filas y más allá al presentar su candidatura para las elecciones generales bajo una enorme bandera española proyectada en el escenario del acto. Más de diez años después, este sábado en una mitin de la campaña electoral celebrada en Soria, el presidente del Gobierno lo ha vuelto a hacer, y ha vuelto a exhibir la bandera para defender “la soberanía de la nación española” en su rechazo a la guerra de Irán desencadenada por Donald Trump hace justo una semana.
“Este no a la guerra es mucho más que un sí a la paz”, ha advertido Sánchez. “Este es un sí a la soberanía de la nación española”, ha afirmado. Algo que ha asegurado que comparten no solo los ciudadanos progresistas sino también los conservadores, para echar en cara a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal su “servilismo” ante el presidente de Estados Unidos. “Es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás”, ha recriminado a los líderes del PP y de Vox, porque ha asegurado que “ambos apoyan la guerra de Trump en Irán”, pero no van a tener que gestionar unas consecuencias económicas que ya se están notando.
“Esta guerra en Irán no la avalamos, pero vamos a proteger a los españoles de sus consecuencias”, ha querido garantizar el jefe del Ejecutivo en todo caso.
Sánchez ha agitado el “no a la guerra”, para tratar de movilizar al votante progresista en esta nueva campaña electoral, desde el primer momento de su intervención. Con este mismo grito le han recibido los militantes y simpatizantes presentes en el acto celebrado en Soria. “Así es, en las calles y en las instituciones”, aseguró. “Como sucedió en el 2003 y ha sucedido ahora en 2026, hoy y entonces, hoy y siempre, España dirá no a la guerra”, ha asegurado.
La guerra de Irak, ha recordado, duró 8 años y siguió la vida a más de 300.000 personas, “la mayoría civiles, mujeres, niñas, que hoy no tienen futuro”. “Y aquellos que entonces nos metieron en una guerra en contra de la opinión pública española son los que hoy, en contra de la opinión pública española, vuelven a apoyar la guerra de Irán, demostrando que no han aprendido nada y que se equivocan en todo”, ha advertido el líder del PSOE, en referencia al PP y Vox.
Pedro Sánchez ha arropado de nuevo este sábado en un mitin en Soria a Carlos Martínez, que ha encadenado cuatro mayorías absolutas como alcalde de esta ciudad desde el 2007 pero que ahora, como líder del PSOE de Castilla y León desde hace ya un año en sustitución de Luis Tudanca, enfrenta el difícil reto de tratar de desalojar a Alfonso Fernández Mañueco como presidente de una Junta donde el Partido Popular gobierna de manera ininterrumpida desde hace la friolera de 39 años.
De nuevo, como todos los días en esta campaña autonómica del PSOE desde que Donald Trump desencadenó la guerra de Irán hace una semana y Pedro Sánchez se volvió a plantar ante el presidente de Estados Unidos –igual que hizo el socialista José Luis Rodríguez Zapatero frente a la guerra de Irán en el 2003- los asistentes al acto han coreado en repetidas ocasiones: “¡No a la guerra!”. Hasta la ministra de Igualdad, la vallisoletana Ana Redondo, se ha presentado al presidente del Gobierno como “el superhéroe de la democracia y de la paz”. “¡No a la guerra! ¡No queremos guerra!”, ha clamado la ministra.
En su debut en esta campaña electoral del PSOE, el pasado viernes en León, el propio Zapatero aludió, ante el nuevo conflicto bélico en Irán, a las consecuencias que tuvo que José María Aznar implicara a España en la guerra de Irak hace 23 años, en referencia a los atentados yihadistas del 11-M. Y hoy también lo ha hecho Carlos Martínez: “La guerra de Irak tuvo unas consecuencias que no quiero ni nombrarlas”, ha advertido, en alusión a la masacre de Atocha en el 2004. “El sí a la paz es mucho más fuerte que el no a la guerra”, ha confiado el candidato socialista.
