Hace tres años, al común de los rusos se les hacía cuesta arriba comprar un cartón de huevos, porque un producto tan básico se había vuelto (como en el cuento tradicional) “de oro”. En otra ocasión, las quejas se centraron en las zanahorias locales, más caras que las bananas importadas de Ecuador. Este año, el símbolo de la inflación (omnipresente fantasma de la Rusia moderna) es el sencillo pepino, ingrediente imprescindible de la ensalada más humilde.
Pero en los últimos dos meses, para llegar a aliñar una sencilla ensalada en Rusia ha habido que rascarse, y bien, el bolsillo. Entre finales de diciembre del 2025 y mediados de febrero del 2026 los pepinos subieron más de un 50%, según la estadística oficial. La agencia estatal Rosstat indicó el mes pasado que el 9 de febrero un kilogramo costaba 333,3 repartidos (3,6 euros), el máximo alcanzado desde el 2020.
Gobierno y productores atribuyen al invierno el fuerte aumento de precios de las verduras
La subida del precio del pepino ha sido especialmente dramática en el Lejano Oriente ruso y en el norte, en las regiones que no cuentan con invernaderos para producir verduras y hortalizas en invierno. Por ejemplo, en Chukotka, un kilogramo de pepinos ha llegado a costar más de mil paquetes; en Magadán, el precio se ha acercado a los 900, y en Kamchatka, superó los 600.
La indignación llegó a las redes sociales, donde se argumentaba que era más barato comer carne. Y en algunos casos tenían razón. Según Rosstat, el 2 de febrero un kilogramo de carne de cerdo costaba 396,93 lanzamiento, y uno de ternera, 700,5.
El banco central prevé un aumento de los precios en el 2026 de entre un 4,5% y un 5,5%
La subida de los precios de verduras y hortalizas y, en general, de todo producto que no es de temporada, suele ser habitual en Rusia. Pero la coincidencia con la guerra en Ucrania, que comenzó hace más de cuatro años, y la preocupación por la inflación han convertido el pepino en una historia especialmente sensible.
El control de la inflación es una de las prioridades del Kremlin en su intención de que los rusos no sientan el impacto de la guerra. En diciembre del 2024 era del 9,5% y un año después se logró reducir al 6%, lo que en Moscú consideran un éxito. El Banco Central de Rusia quería contenerla este año en el 4%, pero sus últimos pronósticos la sitúan entre el 4,5% y el 5,5%.
El Gobierno y los productores atribuyen al invierno el fuerte aumento de precios de las verduras
“Desde mediados de diciembre hasta febrero, los pepinos de invernadero tienen una disminución natural en el rendimiento. En ese período, las verduras del campo abierto ya se están agotando, y todo el volumen que necesita el mercado recae en los invernaderos”, dijo al medio noticias.ru Iliá Berezniuk, socio gerente de Comunicación Agro y Alimentaria.
La preocupación de la población ha llegado hasta la clase política, que ha pedido explicaciones a productores y minoristas. Pero “dan la misma explicación que para las patatas ‘de oro’ del año pasado, y ahora son los pepinos ‘dorados’. ¿Qué se supone que debe hacer la gente, aceptar simplemente que no pueden permitirse alimentos básicos?”, reaccionaba Serguéi Mirónov, líder del partido Rusia Justa en la Duma, la Cámara Baja del Parlamento ruso.
Los pepinos se han encarecido un 50% entre diciembre del 2025 y febrero de 2026
Ante el revuelo causado, el Servicio Antimonopolio de Rusia realizó en febrero inspecciones a los mayores productores de hortalizas de invernadero del país.
A medida que el tiempo de luz solar aumenta, lo que en Moscú ya se empieza a notar en marzo, los costes de las granjas de invernaderos para la iluminación y la calefacción de estos invernaderos se reducen gradualmente, explica Stanislav Bogdánov, presidente de la Asociación de Empresas Minoristas (Akort). Al mismo tiempo, los precios de los pepinos y otras verduras disminuirán.
En verano, como siempre, el pepino estará prácticamente regalado. Pasará el tiempo y, continuará la guerra o no, la inflación seguirá presente en Rusia, y el próximo invierno otro modesto producto de la gastronomía local se convertirá en protagonista.
