Los millennials gama joven que han crecido con la saga historia del juguete tienen un motivo para preocuparse: en la quinta entrega, que se estrenará en junio, Woody Clarea. Cuando se quita el gorro de vaquero, tiene una calva bien visible en la coronilla. Además, la crisis de la mediana edad le está llevando a experimentar con su habitual uniforme de vaquero, al que ha añadido un poncho. El último tráiler de la película da más detalles sobre la trama que escenifica la guerra entre la tecnología y los juguetes. En las casas de los niños, incluida la casa de Bonnie, la niña que heredó todos los juguetes del niño Andy original, las tabletas electrónicas han sustituido a los muñecos y éstos tienen poco que hacer para reclamar la atención de sus dueños. Se espera que los padres que vieron la historia del juguete primigenia cuando se estrenó abandonen las salas con un extra de culpa por lo mucho que están fallando a la hora de controlar la exposición de sus vástagos a las pantallas.
TONI MORRISON EN BARCELONA
amadala obra cumbre del premio Nobel Toni Morrison, acaba de publicarse en lengua catalana, a través de la Segona Perifèria y con una esmerada e imaginativa traducción a cargo de Esther Tallada, la traductora habitual de Faulkner y Elizabeth Strout. No era un rato fácil empezando por el título. En las traducciones al español siempre se ha optado por mantener el título en inglés de esta novela que ganó el premio Pulitzer en 1988: Amado. La gran valedora de Morrison en Catalunya fue la profesora de Literatura Norteamericana en la Universidad de Barcelona Àngels Carabí, que escribió el libro Toni Morrison: búsqueda de una identidad afroamericana y la conoció en Nueva York en 1986. Carabí, que también consiguió traerla a Barcelona en 1991, solía decir que en su caso vida y literatura se juntaron y que Morrison la había ayudado a superar un momento duro de su vida, cuando su pareja murió en un accidente de tráfico y quedó viuda teniendo un hijo de apenas 12 años. Lo explicado en un monográfico dedicado a Morrison que emitió TV3 en el año 2000, fácil de encontrar online, y que ahora sorprende: una hora entera de televisión pública dedicada a desentrañar la obra de una autora. Sobre Amada, Carabí escribió esto en la revista. El Temps: “Es una obra maestra Morrison se enfrenta al pasado esclavista y lo revive dignificándolo para que su gente no solo deje de huir de ello, para que se atreva a incorporar este pasado y pueda superarlo”.

¿SE ESCRIBE MEJOR CUANDO EL DINERO FLUYE?
¿Cuánto influye la comodidad económica en lo que se escribe?, ¿hasta qué punto es una frase producto de una casa pagada, o, al contrario, de una cuota de autónomos imposible de alcanzar? El tema bulle más que nunca en redes y encuentros literarios, quizás porque la desigualdad no había sido nunca tan rampante, también entre quienes escriben. La escritora mexicana Olivia Teroba lo aborda de frente en algunos de los siete ensayos que componen Escritura y dinero (Las Afueras). Teroba escribe: “Si tuviera los recursos, piensa la escritora, escribiría, leería más y mejor. Podría escribir una obra amplia, decorosa, perfecta. Si tuviera el capital cultural, simbólico, quizás sería todo más fácil. Si tuviera dicha tranquilidad en su vida, no escribiría sobre la desesperación de quien forma parte del cognitariado y se empeña en la insensatez de crear: Su obra tendría más sentido, sustento, sería leída por más personas. A veces, en los días desesperados eso piensa”.

EL CAMPING, TERRITORIO LITERARIO
Con sus construcciones efímeras y su población transitoria, los campings lo tienen todo para convertirse en material literario, pero han tardado en llegar a las páginas de ficción. Ahora da la sensación de que están por todas partes. Varios de los cuentos de Eider Rodríguez reunidos en su nuevo tomo, Era todo el mismo hueco (Literatura Random House, con traducción de Ander Izaguirre) transcurren en campings o bungalows, incluido uno en la isla de Taos en la que se forma una sociedad precaria pero funcional entre birmanos, franceses y vascos. en la novela No los dejes sola (Blackie Books), de Desirée de Fez, el desaparecido camping Filipinas tiene un papel fundamental como locus vacacional de la clase obrera de la periferia de Barcelona en los años noventa. Y Soledad Puértolas justamente ha bautizado su última colección de cuentos como En el camping. Uno de los relatos ocurre en uno de Galicia. En la cubierta, cómo no podría ser de otra forma, dos sillas plegables.
