En 1972, tres años antes de la muerte de Franco y con el país todavía sacudiéndose las sombras de la dictadura, Jaime de Armiñán revolucionaba el cine español con Mi querida señoritaun guion escrito junto a José Luis Borau que presentaba a José Luis López Vázquez, la estrella del momento, interpretando a Adela, una ‘solterona’ que en un momento dado descubría, cuando iba al médico, que era un hombre aunque había sido criado como mujer por sus padres. El filme fue un éxito de taquilla, estuvo nominado al Oscar a la Mejor película y se convirtió en un título de culto por su riesgo y modernidad al plantear situaciones que, en aquellos momentos, estaban debajo de la alfombra.
Sin embargo, si uno sale a la calle y pregunta a aquellos que vieron la película original qué le pasaba al personaje de Adela, pocos mencionarían la palabra ‘intersexualidad’. Ese fue uno de los motivos por los que Javier Calvo y Javier Ambrossi decidieron producir una revisión de Mi querida señorita con Fernando González Molina en la dirección y la escritora Alana S. Portero como guionista. El propio González Molina reconoce desde el Festival de Málaga, donde se ha presentado la película, que ese fue uno de los motivos para hacerla.
